'Jikken': el desconocido rito samurái de recolectar las cabezas decapitadas de sus enemigos
Fue una de las batallas más sangrientas del siglo XVII japonés. En Sekigahara, donde se enfrentaron el clan Tokugawa contra una alianza en favor del clan Toyotomi, hubo que lamentar entre 30.000 y 50.000 bajas. Un estremecedor baño de sangre que vio su cenit cuando los filos volvieron a sus vainas. Tras la contienda, los samuráis recogieron las cabezas de los enemigos a los que habían vencido y ordenaron a sus sirvientes que las lavaran, las peinaran con esmero, les tiñeran con tinta negra los dientes... Читать дальше...