Hipocresía tecnológica
Me ha impresionado el aquelarre hipócrita que se desató en toda España ante el luctuoso caso de Verónica, la joven que se suicidó tras propagarse entre sus compañeros de trabajo un vídeo escabroso que ella misma protagonizaba (y que, al parecer, ella misma grabó y difundió en el círculo íntimo de sus amistades). De repente, los compañeros de Verónica que habían compartido el vídeo de marras y habían hecho escarnio de su protagonista se convirtieron a los ojos de la sociedad española en unos tipejos... Читать дальше...