Bari, la clásica entrada a la Puglia, fue un histórico cruce de caminos entre Oriente y Occidente y sigue siendo hoy una ciudad muy viva, a veces caótica, que conserva muchas de sus antiguas tradiciones, además de un puerto muy activo. La actual capital de esta región italiana sorprende por sus diferentes caras. Desde la más moderna, visible en sus elegantes bulevares surgidos a principios del siglo XX, a su ciudad vieja, todo un laberinto callejero con cierto aire árabe repleto de rincones encantadores donde hay que probar su comida callejera.