Los 15 minutos en el “infierno” de un policía en Barcelona: “¡Nos van a matar!”
Lleva solo cinco años en la Unidad de Intervención Policial (UIP) de la Policía Nacional de Sevilla y trabajar en primera línea de fuego estos días en Cataluña es, sin duda, la experiencia más fuerte que ha vivido hasta ahora. Se acababa de casar y, al día siguiente de incorporarse al trabajo después de su luna de miel, se puso en ruta hacia Barcelona. Como el resto de sus compañeros desplazados desde la 4ª unidad de UIP de Sevilla lleva en Cataluña desde el día 9, alojado en un hotel de Salou y desplazándose cada turno a garantizar la seguridad exterior de la Jefatura Superior de Policía en Vía Laietana o la Delegación del Gobierno. Por eso, los días fueron relativamente tranquilos para su grupo hasta el miércoles 16. Ese día les llamaron para ir a ayudar a los compañeros de la UIP de Valladolid desplegados en la calle Pau Claris. “Pasamos de ver una ciudad normal a doblar una esquina y ver, dentro del vehículo policial, a una multitud que comenzó a insultarnos y hacernos gestos amenazantes. Aún así, nos bajamos del vehículo y formamos con todo el material de protección: al segundo ya teníamos a varios grupos de los llamados CDR alrededor, no sabíamos ni qué frente tomar pero nos organizamos y empezamos a avanzar”. El agente asegura que eran unas 300 personas , “ninguno de más de 25 años”. Quedaban pocos minutos para las 22:00 horas y la orden era que solo podían tirar salvas (solo sonido): “ni pelotas, ni humo ni lacrimógenos”. “Mientras, ellos nos tiraban cascotes, trozos de mármol, tornillos y todo lo que se encontraban”. Los CDR, según otro agente de la UIP, les han llegado a lanzar hasta pelotas de petanca “con una especie de sábanas elásticas”. Aún así, lograron dispersar a los radicales. Cuando estaban regresando a su punto de servicio (la Jefatura Superior de Vía Laietana), se fueron relajando un poco y el mando les ordenó que se fueran quitando el material de protección. “Cuando ya pensábamos que estaba todo tranquilo se nos acercó un coche de paisano del Servicio de Información de los Mossos y nos alertó de que se dirigía hacia nuestro punto una multitud agresiva de CDR”.