Starmer anuncia la nacionalización de la maltrecha siderúrgica British Steel
El primer ministro británico, el laborista Keir Starmer, prometió este lunes que su Gobierno nacionalizará la siderúrgica British Steel, la mayor siderúrgica de las que sobreviven en el Reino Unido, como parte de las nuevas medidas que se anunciarán esta semana para relanzar su liderazgo.
El líder laborista pronunció hoy un muy esperado discurso tras la debacle sufrida por su formación en las elecciones locales inglesas y las regionales en Escocia y Gales celebradas el pasado jueves. En su discurso en Londres, Starmer recordó varias de las medidas aplicadas por su Ejecutivo para conseguir los "cambios" que prometió en la campaña electoral que le llevó a ganar las elecciones en 2024.
El año pasado, el Gobierno intervino British Steel para evitar el cierre de estos importantes altos hornos ubicados en Scunthorpe, en el norte de Inglaterra, lo que habría supuesto la pérdida de 2.700 empleos directos, otros miles vinculados a la cadena de suministro, y el fin de la producción primaria de acero en el Reino Unido.
"En Scunthorpe hemos estado negociando con el propietario actual, pero no ha sido posible una venta comercial", por lo tanto "puedo anunciar que esta semana se presentará una ley que otorgará al gobierno poderes" para adquirir la propiedad total de British Steel.
La decisión se basará en el cumplimiento de una prueba de interés público, que considerará la seguridad nacional, el mantenimiento de la infraestructura nacional crítica y el apoyo a la economía.
La compañía abastece a las industrias ferroviaria, de la construcción y automotriz, pero en los últimos años ha tenido dificultades debido a los altos costos de la energía en Gran Bretaña y al exceso de oferta de acero en el mercado mundial.
El 12 de abril de 2025, el Parlamento aprobó una legislación de emergencia para tomar el control operativo de la empresa, propiedad del grupo chino Jingye.
En los meses siguientes, el Gobierno buscó un socio del sector privado para asegurar el futuro de British Steel, privatizada bajo el mandato de la primera ministra Margaret Thatcher en 1988.
Starmer afirmó que las negociaciones con Jingye demostraron que una venta comercial no era posible en este momento, ya que cualquier acuerdo no ofrecería una buena relación calidad-precio para los contribuyentes.
El primer ministro británico dará a conocer este miércoles las nuevas medidas para el próximo curso parlamentario, que serán leídas por el rey Carlos III en la Cámara de los Lores en la apertura formal del Parlamento.