¿Deberías dormir desnudo o en pijama? Los científicos finalmente zanjan el debate
El eterno debate sobre si es mejor dormir desnudo o con pijama vuelve a encenderse cada verano, pero esta vez con una respuesta clara desde el ámbito científico. A medida que las noches tropicales se multiplican y el calor dificulta el descanso, dermatólogos y especialistas en sueño coinciden en que el pijama ofrece ventajas reales frente a dormir sin ropa.
El dermatólogo Faheem Latheef, de la British Association of Dermatologists, explica que los pijamas ligeros y fabricados con fibras naturales —como algodón, bambú o seda— absorben el sudor y lo alejan de la piel, lo que permite que la humedad se evapore de forma más eficiente. Cuando se duerme desnudo, el sudor queda atrapado entre la piel y las sábanas, creando una sensación pegajosa que aumenta la temperatura corporal y dificulta el sueño.
Estudios realizados en Australia muestran que los tejidos de lana merina, por ejemplo, ayudan a mantener el cuerpo dentro de su “zona de confort térmico”, reduciendo la sudoración y favoreciendo un sueño más profundo. En personas mayores, el tiempo necesario para conciliar el sueño se redujo a la mitad cuando usaban este tipo de prendas.
Latheef recuerda que, incluso en reposo, el cuerpo desprende miles de células cutáneas, aceites naturales, microorganismos y hasta medio litro de sudor. El pijama funciona como un filtro que evita que todo ese material se deposite directamente sobre las sábanas. En noches calurosas, cuando la sudoración aumenta, dormir desnudo acelera la acumulación de humedad y suciedad en la ropa de cama, lo que favorece la proliferación de bacterias y hongos. Si las sábanas no se cambian con frecuencia, este ambiente cálido y húmedo puede desencadenar foliculitis, brotes de eczema, irritaciones por fricción e incluso acné mecánico.
El calor altera el ciclo del sueño y el pijama ayuda a mantener la estabilidad térmica
La especialista en sueño Sophie Bostock explica que, al caer la noche, el cuerpo inicia un descenso natural de temperatura que activa la liberación de melatonina. Si el ambiente es demasiado cálido, la piel no puede disipar el calor y el proceso se interrumpe. Esto provoca despertares frecuentes, menos sueño profundo y una reducción del REM, la fase que regula el equilibrio emocional.Aunque pueda parecer intuitivo despojarse de la ropa para combatir el calor, la evidencia científica indica que los tejidos transpirables crean un microclima estable alrededor de la piel, manteniéndola seca y permitiendo que el cuerpo regule mejor su temperatura.
El diseñador Ben Dancer, fundador de la marca Zed, recuerda que el error más común durante una ola de calor es pensar que menos ropa equivale a menos calor. En realidad, cuando la piel está desnuda, el sudor se queda atrapado y crea una película húmeda que incrementa la sensación térmica. Los tejidos transpirables, en cambio, levantan la humedad y permiten que el aire circule.
Los expertos coinciden en que dormir con pijama es más higiénico, más fresco y más estable para el cuerpo, siempre que se utilicen fibras naturales y transpirables. La habitación debe mantenerse entre 16 y 19 C, pero el verdadero confort depende del microclima que se forma entre la piel y la ropa.