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Los errores que cometen los propietarios cuyos pisos llevan años sin comprador: uno depende exclusivamente del vendedor

En un mercado inmobiliario cada vez más competitivo, existe cierto desconocimiento sobre por qué algunas viviendas se venden en cuestión de días, mientras que otras permanecen durante meses, e incluso años, anunciadas sin encontrar comprador.

Desde una empresa inmobiliaria denominada 'Grupo SM', que está especializada en la compraventa de viviendas, han ofrecido algún detalle sobre cuáles son esos factores que pueden marcar la diferencia entre compradores y vendedores.

Según destacan, la rapidez de una operación rara vez depende de la suerte. Detrás de las viviendas que encuentran comprador en poco tiempo suele existir una estrategia bien definida y una serie de elementos que favorecen el interés de los futuros compradores desde el primer momento.

"La primera impresión lo es todo"

El primero de ellos es contar con un "precio ajustado desde el primer día". La empresa aclara que esto no significa necesariamente vender por debajo del valor de mercado, solo hay que establecer el "precio correcto". Por lo tanto, si un piso está bien valorado, genera más interés entre quienes buscan casa y puede provocar una mayor competencia entre compradores.

Otro aspecto fundamental es la presentación del inmueble. Grupo SM sostiene la importancia de disponer de "fotos profesionales", un anuncio elaborado con información clara y una vivienda preparada adecuadamente para las visitas.

Al fin y al cabo, todo el mundo puede ser testigo de una foto en internet, por lo que debería ser la mejor posible para llamar la atención desde el primer momento. La inmobiliaria recuerda que "la primera impresión lo es todo" y que muchos inmuebles pierden oportunidades de venta simplemente porque no muestran todo su potencial en las fotografías o durante las visitas.

"Una vivienda no se vende sola"

Además, también influye la actitud del propietario durante el proceso. Los pisos que se venden con mayor rapidez suelen contar con vendedores que facilitan las gestiones, tienen toda la documentación preparada y responden con agilidad cuando surge una oportunidad de compra.

Por el contrario, los inmuebles que permanecen durante largos periodos en el mercado suelen compartir características opuestas. Entre ellas, un "precio alto", anuncios poco trabajados o propietarios que dificultan la operación con condiciones excesivamente exigentes o retrasos en la gestión de la documentación necesaria.

Básicamente, una vivienda "no se vende sola", hay que tener en cuenta todos los factores anteriormente mencionados.

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