El descubrimiento de un palacio que pone en duda el mito de la llegada al poder de Esparta
Esparta, una de las ciudades más poderosas y militarizadas de la Antigua Grecia. Situada en la península de Peloponeso y con una gran fama por su disciplina, y educación militar, dominó la región de Laconia y lideró a los griegos en las Guerras Médicas.
O eso se pensaba hasta ahora, porque una investigación del historiador Hans Beck en The Annual of the British School en Atenas, ha revelado la verdad sobre esta parte de la historia, y es que, podríamos estar hablando de que una de las ciudades más conocidas en la historia de los conflictos bélicos no comenzó siendo un estado guerrero conquistador.
Esparta
Esparta surge en el siglo IX a.C. y se dice que dominó gran parte de Peloponeso entre el 700 y el 371 a.C., año en el que comenzó su declive tras la derrota contra los tebanos en la Batalla de Leuctra. Destacó por su sistema de reinado, entre los que encontramos a personalidades como Leónidas I, Agesilao II, Cleómenes I, o su hija Gorgo, que fue la esposa de Leónidas.
Analizando unos descubrimientos arqueológicos de Agios Vasielios, en Creta, Beck explica que "Esparta surgió de un paisaje cultural lacedemonio más antiguo, en lugar de ser creada de cero por los guerreros conquistadores".
De esos restos se descubrieron vestigios de un completo palaciego, espadas de bronce, y registros administrativos escritos en la lineal B, la forma más antigua de escritura griega. El estudio se centra principalmente en un santuario llamado Amyklai que permaneció activo tras colapsar el castillo y que cobró importancia para tanto para los espartanos como para los lacedemonios.
"El ascenso de Esparta alteró profundamente el panorama. Sin embargo, Amyklai conservó su calidad como una ubicación privilegiada de los legaros de Lacedemonia" explica Hans. La cantidad de actividad analizada sugiere que las tradiciones antiguas de la época sobrevivieron al periodo en el que Esparta estaba emergiendo, cuestionando así el origen de la ciudad.
Este estudio no cuestiona la reputación de Esparta como ciudad de gran poder militar, pero explica que los orígenes que se asociaban con ella no eran del todo correctos. Estos descubrimientos ayudan a entender la historia y a corregir los pequeños errores que se pueden cometer por la falta de documentación antigua.
Más mitos sobre Esparta
Al tratarse de una parte tan conocida de la historia, de la que luego han creado varios contenidos audiovisuales como las famosas películas Troya y 300, también se han generado diferentes mitos a su alrededor, destacando el del Agogé y los niños perfectos, y el de el sacrificio de los 300 en las Termópilas.
El primer mito explica que en la tradición espartana los bebés enfermos o deformes eran arrojados por el monte Taigeto. Sin embargo, los historiadores modernos han concluido en que esto es falso ya que se les examinaba únicamente para saber si podrían entrar en el ejército a futuro, pero no se lanzaban al vació, De hecho, un ejemplo de ello es el el rey Agesilao II, que se sabe que nació cojo.
El segundo viene del cine, que ha fomentado la idea de que el rey Leónidas, y su guardia personal lucharon solos contra el imperio Persa. Esto es falso, ya que en realidad en la Batalla de las Termópilas en el 480 a.C. lucharon junto a ellos unos 7.000 soldados griegos más de las ciudades aliadas.