La Mezquita-Catedral de Córdoba redobla su protección contra los incendios
La Mezquita-Catedral de Córdoba, Patrimonio de la Humanidad, tiene implementado un novedoso sistema contra incendios en su imponente archivo capitular en el que el gas sustituye al agua con el objetivo de evitar daños añadidos a los libros y legajos históricos que se conservan en su interior, informa Luis Ortega, de la agencia Efe.
Después del susto que hubo hace unos meses, cuando se propagó un incendio en unas de las capillas laterales, se ha implantado este sistema que, según explica el canónigo responsable de seguridad de la Mezquita-Catedral, Tomás Pajuelo, se basa en el uso del gas novec, que "elimina el oxígeno y evita la combustión", si bien se complementa con la "estanqueidad de cada una de las salas" que conforman el archivo para evitar a su vez la propagación de las llamas. Paralelamente, el sistema cuenta con una "central gemela" en la "central general de toda la seguridad" del monumento para poder determinar con precisión que en el caso de que se active el sistema "no sea una falsa alarma" o comprobar que "no queda nadie dentro", algo "casi imposible que pueda ocurrir" ya que casa sala "se va cerrando".
Sistema eficaz, avanzado y fácil de implementar
Pajuelo explica que antes de implementar un medida de seguridad nueva en la Mezquita-Catedral se tienen en cuenta las opiniones de "técnicos, empresas especializadas o bomberos" y estudian los sistemas más avanzados para ver cual "puede ser el más eficaz" y "el más fácil" de instalar en un recinto tan delicado.
Finalmente, se decidió usar este novedoso sistema que ya se encuentra instalado "en la biblioteca vaticana y en algunas otras bibliotecas de Europa", señala Pajuelo, quien reconoce que su implementación ha supuesto un "proceso largo" y nada sencillo debido a la dimensión de las botellas de gas, que se encuentran colocadas en espacios estratégicos que no rompen visualmente la estética del archivo capitular.
No obstante, Pajuelo indica que el sistema es muy particular para recintos "cerrados" como en este caso y se puede usar en espacios con salas estancas como museos o bibliotecas, pero no sería útil para el resto de la Mezquita-Catedral al ser un "lugar abierto" donde el gas "se evaporaría" y no cumpliría su función.
Afortunadamente, hasta ahora, el único incidente reseñable en el archivo de la Mezquita-Catedral tuvo lugar en 2001, cuando un fuego producido por el reflejo del sol sobre unos legajos afectó a unos pocos documentos de los más de 5.000 conservados y de escaso valor bibliográfico.
Joyas bibliográficas
El archivo capitular alberga auténticas joyas en su interior, tal y como reseña su responsable, el bibliotecario capitular, Manuel Montilla, quien subraya que con el paso del tiempo los sistemas de protección han ido mejorando para evitar no solo la destrucción de los fondos bibliográficos, sino su daño por el propio sistema contra incendios.
Montilla resalta la importancia del archivo capitular que alberga los documentos "que han ido configurando el edificio desde que se convierte en Catedral", ya que los de época musulmana "algunos quedaron destruidos" y otros manuscritos "se llevaron al Escorial".
Por tanto, en este archivo se custodian "el legado antiguo" y "varios incunables", pero todo de una fecha "a partir del siglo XIII" que es cuando se produce la reconquista de Córdoba por parte de Fernando III y "la antigua la Mezquita se convierte en Catedral".
A partir de ahí empiezan a llegar "libros antiguos traídos desde Castilla" y poco a poco se van "adquiriendo y comprando" ejemplares que "hay custodiar, cuidar, y restaurar" gracias a un "aula de restauración" que conserva este importante legado bibliográfico que hoy día cuenta con un novedoso escudo contra los incendios.