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“El alquiler no es tirar el dinero”: la experta que desmonta uno de los mayores mitos sobre la vivienda

La decisión entre comprar o alquilar una vivienda sigue siendo una de las cuestiones financieras más debatidas en España. Durante décadas, la compra de una casa ha sido vista como una meta casi obligatoria y como la mejor forma de asegurar el futuro económico. Sin embargo, el aumento de los precios inmobiliarios, las dificultades para acceder a una hipoteca y los cambios en los estilos de vida están llevando a muchos expertos a replantear esa idea.

Una de las últimas voces en sumarse a este debate ha sido la divulgadora financiera Natalia Lara, que ha generado conversación en redes sociales tras cuestionar una de las afirmaciones más repetidas sobre el mercado inmobiliario. “El alquiler no es tirar el dinero y estoy harta de escuchar lo contrario, porque todo el mundo repite lo mismo”, asegura en un vídeo publicado en TikTok.

Su principal argumento es que muchas comparaciones entre alquiler e hipoteca se realizan de forma incompleta. Según explica, quienes defienden la compra suelen fijarse únicamente en la cuota mensual de la hipoteca, pero dejan fuera numerosos gastos asociados que pueden incrementar considerablemente el coste real de una vivienda.

Puede terminar generando más de 100.000 euros en intereses

Como ejemplo, Lara recuerda que una hipoteca de 250.000 euros a 30 años puede terminar generando más de 100.000 euros en intereses, dependiendo de las condiciones del préstamo. A ello hay que sumar otros desembolsos habituales como el Impuesto sobre Bienes Inmuebles (IBI), las cuotas de comunidad, los seguros, las posibles derramas o los gastos de mantenimiento y reforma que asume el propietario.

Además, adquirir una vivienda exige contar con un importante colchón económico previo. En España, la entrada suele rondar el 20% del valor del inmueble, a lo que hay que añadir impuestos, notaría, gestoría y otros costes de formalización. En conjunto, los expertos estiman que comprar una vivienda puede requerir disponer de entre un 30% y un 35% de su precio antes de firmar la operación.

Precisamente ahí sitúa Lara una de las grandes diferencias entre ambas opciones. Mientras que la compra obliga a inmovilizar una gran cantidad de capital desde el primer momento, el alquiler permite mantener una mayor liquidez. “El dinero que no metes en una entrada puedes invertirlo”, señala la experta, recordando que los mercados financieros han ofrecido históricamente rentabilidades medias de entre el 7% y el 8% anual a largo plazo.

Destaca el valor de la flexibilidad

Más allá de los números, también destaca el valor de la flexibilidad. En un contexto laboral donde cada vez son más frecuentes los cambios de ciudad o de empleo, alquilar permite adaptarse con mayor facilidad a nuevas oportunidades sin asumir los compromisos de una hipoteca a largo plazo.

Aun así, Lara insiste en que no existe una fórmula válida para todo el mundo. “¿Comprar siempre es mejor que alquilar? Depende de tu situación, ciudad, momento vital y de lo que hagas con el dinero que no gastas en la entrada”, resume. Para la experta, el verdadero error es convertir la compra de vivienda en una obligación social sin analizar antes las circunstancias personales y financieras de cada caso.

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