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El dilema de Carlos Sainz

Carlos Sainz no está viviendo una buena temporada. Recaló en 2025 en Williams y después de un comienzo dubitativo acabó el primer curso con buenos resultados y extrayendo del monoplaza todo lo que podía y más de lo que se esperaba. Sainz llegaba de una complicada e inesperada salida de Ferrari, debido a la llegada de Hamilton, y la escudería inglesa le recibió con los brazos abiertos.

En 2026, el coche y su rendimiento no están siendo los esperados. No acudieron a los primeros test de pretemporada, el chasis sufre cierto sobrepeso y la adaptación al nuevo reglamento, en definitiva, no ha resultado óptima. Al menos, de momento.

¿Hizo bien Sainz fichando por Williams? Él siempre ha tenido un elevado nivel de compromiso allá donde ha ido, pero, viendo el rendimiento de Audi esta temporada puede que la decisión le esté pesando. En 2025 tenía dos ofertas encima de la mesa: una de Williams y otra de Audi, que entonces todavía pasaba por ser Sauber, aunque es verdad que la marca alemana ya había tomado el control del equipo y esperaba al nuevo reglamento para aparecer oficialmente como estructura propia. También es cierto que, en el momento en que Sainz debía decidir había cierta marejada interna, con entradas y salidas importantes. Pero Audi es siempre fiable y no hay más que mirar su historia reciente en competición para saber que, al final, gana o está arriba (Mundial de Rallys, Le Mans, Dakar...). Y, a pesar del límite presupuestario, no se puede comparar a Williams (con un fondo de inversión detrás) con un constructor con el potencial de Audi y toda una multinacional como el Grupo VW, al que pertenece. Hoy la escudería está bastante mejor que el equipo inglés y ahora no sería de extrañar que el español quisiera replantearse su situación. Lo malo es que en Audi ya tienen pilotos para 2027 con contrato: Bortoleto y Hülkenberg, que además es alemán, aunque este año no esté teniendo grandes actuaciones.

Para acabar de arreglar el escenario, Audi está dirigida por Mattia Binotto, el jefe de equipo que confió en Sainz para Ferrari y muy alineado con la forma de trabajar y pilotar del español. Pero el madrileño les rechazó en 2024. A final de año acaba contrato y está en todas las quinielas por si hubiera un efecto dominó en el mercado de pilotos: «Siempre he dicho que esperaría al verano para sentarme con mi equipo (Williams) y debatir con ellos, junto a James Vowles y el resto, el futuro del equipo y el mío dentro de él. Durante el verano empezaré a tomar la decisión», afirmó el piloto español en la rueda de prensa oficial del Gran Premio de Hungría.

Sainz confesó que el rendimiento del equipo no entraba dentro de sus expectativas. «En 2025 rendimos por encima de lo esperado cuando firmé mi contrato con Williams en 2024. El coche de 2025 era un coche buenísimo, que a veces estaba sólo a tres o cuatro décimas de la ‘‘pole’’. Pensábamos que, al desarrollar el coche de 2026 y con una nueva normativa, podríamos mantenernos donde estábamos o incluso dar un paso adelante, pero el tiempo me ha enseñado que ha sido todo lo contrario», dijo.

«Nos ha abierto los ojos a todos en cuanto al trabajo que todavía queda por realizar si queremos pensar en competir con los de arriba en el futuro. Tenemos que entender por qué y qué ha sucedido. Ya tenemos un buen entendimiento y ahora dependerá de nuestra capacidad para remontar», agregó. «El tiempo que me llevará volver a ganar será de uno o dos años, dependiendo de cuánto tiempo nos lleve remontar la situación actual. En mi cabeza tenía un plazo que estaba dispuesto a aceptar para devolver a Williams a las victorias, cuánto iba a esperar para luchar por ellas y, desafortunadamente, va a ser mayor», dijo un decepcionado Carlos Sainz.

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