Laura Álvarez, pediatra, avisa a los padres que vayan a ver el eclipse con sus hijos: "Aunque parezca que esta casi totalmente tapado, puede seguir lesionándote y además no te producirá ningún síntoma"
Tanto los adultos como los más pequeños se encuentran expectantes por ver el eclipse solar que se producirá este miércoles, 12 de agosto, en gran parte de la península ibérica. Sin embargo, para poder garantizar una experiencia inolvidable y segura, será necesario seguir una serie de recomendaciones. Pues, de lo contrario, se puede quedar expuesto a lesiones oculares permanentes.
Según han ido advirtiendo los expertos y autoridades desde hace unas semanas, mirar directamente al sol, incluso durante un eclipse, es extremadamente peligroso. Esto se debe a la radiación emitida por el astro, la cual puede llegar a provocar daños graves e irreparables en el tejido retinal, con síntomas como visión borrosa, puntos ciegos o, incluso, ceguera.
Uno de los casos más sonados en los últimos días ha sido el de la exdiputada Mercedes López Romero, quien sufre una ceguera del 90% tras haber visto este fenómeno sin protección a los ocho años. Por ello, y con el objetivo de aconsejar a padres, familiares y tutores que vayan a ver el eclipse acompañados de niños, la pediatra y oftalmóloga Laura Álvarez ha dejado una serie de recomendaciones a tener en cuenta.
"Estos cinco consejos pueden salvar su visión", asegura la oftalmóloga
En primer lugar, lo más esencial e importante es contar con gafas homologadas con certificación 12312-2 para poder observar el eclipse de manera completamente segura. Este es el único filtro que debe utilizarse, pudiendo colocarlas por encima de gafas graduadas o, incluso, lentillas. "Las gafas de sol, radiografías o cristales ahumados no protegen la retina", explica.
Sin embargo, puede ocurrir que estas sean demasiado grandes para la cara del niño o que, aun con ellas, se tenga miedo de que el pequeño quede expuesto directamente a la radiación. Para estos casos, lo que recomienda la doctora es elaborar una caja estenopeica, es decir, una cámara fotográfica sencilla y sin lentes con la que los niños podrán ver el eclipse de manera indirecta. "Porque a esa edad es muy difícil que mantengan las gafas bien puestas durante todo el tiempo mirando el eclipse", advierte.
Esta caja se caracteriza por estar completamente cerrada, exceptuando un pequeño orificio, llamado estenopo, el cual debe situarse en uno de sus lados, y por una ventana de observación. Gracias a este orificio, la luz emitida por el eclipse entrará en su interior, proyectando en el lado expuesto una imagen invertida de aquello que se sitúa frente al agujero. Por ello, los niños o adultos que vayan a utilizarlo deberán estar de espaldas al fenómeno.
"No existe un tiempo seguro para mirar el sol", advierten
Asimismo, recuerdan que "no existe un tiempo seguro para mirar el sol", pues aunque se encuentre oculto en un 99%, ese 1% sigue emitiendo radiación. Por tanto, en aquellas zonas en las que se producirá un eclipse parcial, no será posible quitarse las gafas en ningún momento; mientras que en aquellas en las que se vaya a disfrutar de su totalidad, solo se podrá hacer cuando el satélite oculte al 100% al astro.
Sin embargo, para que todos estos consejos funcionen de verdad, será necesario supervisar a los más pequeños en todo momento, pues es posible que no comprendan la importancia de las indicaciones de seguridad e intenten, por pura curiosidad, quitarse las gafas o ver directamente al eclipse.
Finalmente, no se pueden utilizar telescopios, prismáticos, cámaras ni teléfonos móviles para ver este fenómeno si no cuentan con filtros homologados, "ya que concentran la luz e incluso pueden ser más peligrosos". Además, apuntar directamente al Sol con la cámara puede provocar daños, incluso aunque solo se haga durante unos segundos. Por lo que será mejor disfrutar de las imágenes oficiales que se publicarán después del eclipse.
Las expertas recuerdan que "el eclipse dura solo unos minutos, pero la visión dura toda la vida". Por ello es tan importante que tanto los adultos, como especialmente los más pequeños, cuiden su salud y bienestar mientras disfrutan de este fenómeno astronómico. Pues esta es la única fórmula para garantizar un recuerdo feliz y espectacular de este día tan esperado.