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Blindaje para la Cruz de los Caídos en Cáceres

En Cáceres, un conflicto político, patrimonial y judicial ha trascendido el ámbito local hasta llegar a la Audiencia Nacional, que admitió a trámite el 1 de julio un recurso contra la retirada de la Cruz de los Caídos inaugurada en 1938 en la ciudad extremeña.

La Secretaría de Estado de Memoria Democrática emitió el pasado 25 de mayo una resolución que confirmaba la inclusión de la cruz en el Catálogo de Símbolos y Elementos contrarios a la Memoria Democrática y ordenaba su retirada del espacio público en el plazo de tres meses. Una resolución que fue recurrida por el Ayuntamiento por vía a administrativa y por Vox –su empeño por la cruz figuraba como exigencia para el acuerdo de gobierno con Guardiola– ante la Audiencia Nacional, una demanda a la que se sumó el Consistorio cacereño, empeñado desde el principio en mantener un símbolo para los cacereños, alejado de cualquier ornamentación franquista y que sirve como punto de encuentro para sus ciudadanos.

Ayer, la Junta de Extremadura anunció que ha incoado el expediente para que sea declarada Bien de Interés Cultural (BIC), con la categoría de Monumento. El Diario Oficial de Extremadura (DOE) publicó la resolución, que fue firmada el 12 de agosto por el consejero de Cultura, Turismo y Deportes, Laureano León. Ahora se abre un periodo de información pública de un mes para presentar alegaciones a esta decisión del Ejecutivo regional.

El inicio del trámite oficial para declarar BIC se hace para «el reconocimiento y protección de este elemento del patrimonio cultural extremeño», según reza en la resolución regional, que añade que la tramitación del expediente debe continuar de acuerdo con la legislación vigente y se debe notificar a las personas interesadas, al Ayuntamiento de Cáceres y al Registro General de Bienes de Interés Cultural del Ministerio de Cultura para «su anotación preventiva», y publicación en el Boletín Oficial del Estado (BOE).

Hazte Oír y Abogados Cristianos recogieron en sendas campañas casi 70.000 firmas para que se mantuviera

En el texto de la resolución se reconoce que el monumento tuvo su origen en el acuerdo municipal de 9 de septiembre de 1937 para erigir una cruz en homenaje a los caídos, siendo levantado en plena Guerra Civil e inaugurado en mayo de 1938, pero «la intervención municipal realizada en 1984 modificó sustancialmente su lectura pública, al eliminar las inscripciones y referencias explícitas de exaltación del régimen franquista y dotarlo de un nuevo significado acorde con los valores constitucionales».

«En consecuencia, su valoración patrimonial actual debe entenderse desvinculada de su sentido conmemorativo originario y referida a sus valores formales, artísticos, arquitectónicos y urbanísticos, derivados de su lenguaje austero, geométrico y depurado, de su monumentalidad, de su permanencia en el emplazamiento original y de su papel como referencia visual en la memoria urbana de la ciudad», añade.

En esta cruzada contra la salvación de la cruz cacereña ha habido dos protagonistas con un papel destacado. Por una parte, la Fundación Española de Abogados Cristianos, que logró en 2020 reunir 57.800 firmas para pedir que no se retirara, y Hazte Oír, que ayer celebraba una decisión que «responde exactamente a lo solicitado desde el inicio de su campaña ciudadana». La asociación pidió a la Junta que «incoara el expediente» antes de que se eliminara el monumento y remitió desde el primer momento las adhesiones recibidas». Con más de 10.000 firmas por la preservación del enclave, «la campaña de recogida de apoyos simboliza un hito en las acciones de Hazte Oír en el territorio extremeño», tras lograr la conservación de la cruz de la plaza de Lima en Madrid.

La Cruz de Cáceres queda protegida así antes de la fecha fijada para su retirada –el 25 de agosto– mientras continúa la tramitación del expediente para su declaración como BIC.

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