¿Es obligatorio denunciar a la empresa causante para reclamar una indemnización por accidente laboral?
Los meses de verano no dan tregua a la siniestralidad laboral. Julio de 2026 volvió a dejar una cifra elevada de accidentes de trabajo, con un total de 7.916 siniestros registrados, según los datos del Instituto Regional de Seguridad y Salud en el Trabajo. De ellos, 6.604 se produjeron durante la jornada laboral, mientras que otros 1.312 tuvieron lugar en los desplazamientos de ida o vuelta al trabajo, los conocidos como accidentes in itínere. Una realidad que demuestra que el riesgo laboral no desaparece cuando llega el periodo estival y que mantiene a miles de trabajadores expuestos a sufrir lesiones mientras desempeñan su actividad profesional.
La gravedad de algunos de estos accidentes vuelve a poner el foco sobre la protección de los trabajadores y las consecuencias que puede tener un siniestro laboral. Durante julio se contabilizaron 39 accidentes graves ocurridos en jornada laboral, diez casos más que en el mismo mes de 2025. Además, seis trabajadores perdieron la vida en accidentes de trabajo durante este periodo, una cifra que iguala la registrada en julio de 2005. Detrás de cada uno de estos números existe una situación personal que puede dejar secuelas físicas, económicas y profesionales, especialmente cuando el accidente se produce como consecuencia de un incumplimiento de las obligaciones de seguridad por parte de la empresa.
Ante una lesión laboral, el trabajador puede tener derecho a distintas compensaciones económicas, entre ellas una indemnización por los daños y perjuicios sufridos cuando existe responsabilidad empresarial. Pero surge una duda habitual entre quienes padecen un accidente en el trabajo, si es necesario denunciar directamente a la empresa para poder reclamar esa indemnización.
¿Tienes que denunciar a tu empresa en un accidente laboral?
La respuesta no siempre resulta evidente, especialmente porque quien finalmente puede asumir el pago de la indemnización es la compañía aseguradora de la empresa. Sin embargo, según explica el abogado laboralista Víctor Arpa, conocido por divulgar en redes sociales información relacionada con los derechos laborales de los trabajadores asalariados, en la mayoría de los casos el procedimiento debe comenzar dirigiéndose contra la empresa.
Arpa explica que la razón fundamental se encuentra en la necesidad de acreditar que existe responsabilidad por parte de la empresa. Para que el trabajador pueda reclamar una indemnización por daños y perjuicios derivados del accidente laboral, debe existir una conducta culpable que permita atribuir la responsabilidad del siniestro. En palabras del abogado, tiene que haber un culpable y, cuando el accidente tiene carácter laboral, esa responsabilidad debe encontrarse en la actuación de la empresa. Por eso, aunque la aseguradora sea quien termine respondiendo económicamente por los daños, resulta necesario determinar previamente que existe una responsabilidad empresarial que active esa cobertura.
El papel de la Inspección de Trabajo en esta situación
El especialista plantea además una situación que, a su juicio, dista de lo que ocurre habitualmente en la práctica. En un escenario ideal, sostiene, la empresa facilitaría desde el primer momento toda la información necesaria sobre su aseguradora y reconocería la responsabilidad correspondiente para que el trabajador pudiera dirigirse directamente a la compañía y recibir la indemnización. Sin embargo, Arpa considera que esto no sucede habitualmente. Por ese motivo, recomienda iniciar la reclamación frente a la propia empresa y recurrir, cuando corresponda, a la Inspección de Trabajo para que se investiguen las circunstancias del accidente y pueda determinarse si existió un incumplimiento empresarial relacionado con el siniestro.
El abogado incide sobre la importancia de reclamar
La conclusión del abogado es clara, el trabajador no debería renunciar a reclamar una indemnización simplemente porque la empresa no facilite inicialmente la información de su aseguradora o no reconozca su responsabilidad. La reclamación contra la empresa permite poner sobre la mesa la posible responsabilidad derivada del accidente y, una vez acreditada, puede entrar en juego la aseguradora que cubre los daños.
En un contexto en el que julio ha dejado 7.916 accidentes laborales, 39 siniestros graves y seis fallecimientos, conocer los pasos que pueden seguirse después de un accidente adquiere una importancia especial. Para Arpa, renunciar a reclamar supone, en última instancia, evitar que la aseguradora de la empresa tenga que asumir una indemnización que podría corresponder al trabajador afectado.