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La cita previa mejora en agosto, pero aún obliga a esperar más de un mes para algunos trámites

Los tiempos de espera para conseguir cita previa en distintos organismos de la Administración General del Estado han mejorado significativamente durante agosto, aunque persisten situaciones en las que el ciudadano debe esperar más de un mes para ser atendido y servicios en los que continúa sin ser posible obtener una fecha.

Así se desprende del último informe del Observatorio de Gestión Pública de los Gestores Administrativos de Madrid, cerrado el 31 de agosto, que realiza un seguimiento periódico durante 2026 de la disponibilidad y los tiempos de espera de diferentes trámites de la Administración General del Estado.

Los datos de agosto reflejan una evolución positiva en numerosos servicios. En la Dirección General de Tráfico, por ejemplo, trámites como matriculación, baja, cambio de titularidad o duplicado del permiso de circulación, que llegaron a registrar 29 días de espera en la primera quincena de julio y 14 días al cierre de ese mes, se sitúan ahora en solo un día. Los permisos de conducción y el permiso internacional, para los que a finales de julio no existía capacidad de citación en la oficina analizada, cuentan ahora con citas a tres días.

También mejora significativamente Catastro. La petición de titularidades catastrales, que llegó a alcanzar 24 días de espera en la segunda quincena de mayo y se situaba todavía entre 20 y 21 días durante junio, había descendido a siete días al cierre de julio y se encuentra ahora en dos días.

Sin embargo, no todos los servicios evolucionan de la misma manera. La expedición del DNI, medida en la comisaría del Centro de Madrid capital, continúa presentando uno de los mayores tiempos de espera entre los trámites analizados. Una cita solicitada el 31 de agosto se concedía para el 5 de octubre, 35 días después. Son cinco días menos que al cierre de julio, cuando la espera alcanzaba los 40 días, pero muy por encima de los 14 días registrados en la primera medición del año. La expedición del pasaporte, en cambio, presenta actualmente una espera de siete días.

“Los datos de agosto demuestran que las esperas pueden reducirse y debemos reconocer las mejoras allí donde se producen. Pero también demuestran que el problema no está resuelto. No parece razonable que un ciudadano pueda conseguir determinados servicios en uno o tres días y tenga que esperar más de un mes para otro trámite esencial de la misma Administración”, señala Fernando Jesús Santiago Ollero, presidente del Consejo General de Colegios de Gestores Administrativos de España.

Seguridad Social mejora, pero persisten servicios sin cita

La evolución del Instituto Nacional de la Seguridad Social es especialmente significativa, aunque debe interpretarse con cautela. En julio, ninguno de los siete servicios analizados por el Observatorio ofrecía disponibilidad en los próximos días. En la comprobación realizada el 31 de agosto, cuatro de ellos —pensiones de orfandad, incapacidad permanente, viudedad y jubilación— sí ofrecieron una cita, pero se trataba de un único hueco, en un único horario y en una única oficina, la de Alcorcón, sin ninguna otra disponibilidad para los días siguientes. El Observatorio subraya que esta circunstancia no equivale a una recuperación de la oferta de citas para estos servicios, sino a la aparición puntual de una plaza aislada, y que la ausencia de disponibilidad generalizada sigue siendo la situación predominante.

Sin embargo, continuaba sin existir disponibilidad para prestaciones de maternidad y paternidad, incapacidad temporal e Ingreso Mínimo Vital.

La serie acumulada desde enero permite observar además que la falta de disponibilidad en la Seguridad Social no constituye una incidencia aislada. Durante buena parte de las comprobaciones realizadas a lo largo de los primeros ocho meses del año, el sistema no ha ofrecido cita para los servicios analizados.

“Que aparezca una plaza aislada en una sola oficina no equivale a que el servicio esté funcionando. Si el ciudadano solo puede acceder a una cita cuando coincide, por azar, con un hueco puntual en un único centro y a una única hora, seguimos sin resolver el problema de fondo: la falta de disponibilidad real para estos trámites”, afirma Santiago.

Ocho meses sin cita para un certificado de Fe de Vida

Los datos correspondientes a Justicia presentan también una evolución favorable. Nacionalidad por residencia, solicitud de indulto, antecedentes penales, antecedentes penales por delitos sexuales y últimas voluntades ofrecen actualmente cita en un día. La legalización de documentos presenta una espera de once días.

La excepción es el certificado de Fe de Vida. En la comprobación de agosto continúa sin existir disponibilidad y esta situación se ha repetido en todas las mediciones efectuadas por el Observatorio desde enero.

En Educación también se producen cambios respecto al mes anterior. La recogida de títulos universitarios españoles presenta una espera de un día, mientras que para la recogida de documentación, que al cierre de julio no ofrecía citas, se obtiene ahora una fecha a 15 días.

La cita previa debe ser una opción, no una condición

El Consejo General considera que la evolución observada durante estos meses confirma la utilidad de medir periódicamente los tiempos reales de acceso a los servicios públicos. La fuerte reducción de las esperas registrada en algunos organismos demuestra que la situación puede mejorar, pero la persistencia de otros problemas evidencia que todavía existen importantes diferencias entre Administraciones y trámites.

El debate sobre la obligatoriedad de la cita previa ha llegado además a las instituciones. El Pleno del Congreso de los Diputados debatió el 26 de mayo y aprobó el 28 de mayo una proposición no de ley que insta al Gobierno a eliminar la cita previa obligatoria como requisito exclusivo para la atención presencial en la Administración General del Estado. Ese mismo 28 de mayo, el Defensor del Pueblo, en su comparecencia ante el Pleno de la Cámara, incluyó el procedimiento de atención mediante cita previa entre los problemas persistentes recogidos en su Informe anual 2025.

“No estamos proponiendo acabar con la cita previa. El ciudadano que quiera reservar día y hora debe poder hacerlo y la Administración debe utilizarla para organizar mejor sus recursos. Lo que no podemos aceptar es que la falta de una cita disponible termine convirtiéndose en la práctica en una puerta cerrada”, añade Santiago.

Los Gestores Administrativos consideran necesario que las Administraciones publiquen periódicamente indicadores homogéneos sobre disponibilidad de citas, tiempo hasta la primera cita disponible, porcentaje de intentos en los que no se ofrece ninguna fecha y diferencias territoriales.

“Los datos de estos ocho meses nos permiten comprobar que las cosas pueden mejorar, y cuando mejoran hay que decirlo. Ahora hay que conseguir que esa mejora alcance a todos los servicios. La calidad de la atención pública no debería depender del trámite que necesite realizar el ciudadano”, concluye Fernando Jesús Santiago Ollero.

El Consejo General de Colegios de Gestores Administrativos de España reclama que se garantice la atención presencial sin que la cita previa constituya una barrera de acceso, manteniendo este sistema como instrumento de organización y elección del ciudadano y reforzando los recursos allí donde las mediciones revelen problemas persistentes de acceso.

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