Los maquinistas exigen a Renfe más medidas por las fisuras en los Avril y piden la intervención de la Agencia de Seguridad Ferroviaria
Los trenes S106 de Renfe, conocidos como Talgo Avril, han estado bajo el foco desde su entrada en servicio en 2024 por diferentes problemas técnicos y operativos que han afectado a su fiabilidad. La compañía ha tenido que aplicar distintas medidas para reducir las incidencias y reforzar el mantenimiento de una flota llamada a desempeñar un papel clave en la expansión de la alta velocidad. Ahora, el modelo vuelve a generar preocupación tras la detección de nuevas fisuras en los bogies de dos unidades.
Las dos ramas afectadas, de la serie S106 de ancho fijo, circulaban por el corredor Madrid-Levante y han sido retiradas preventivamente después de que Renfe detectara las anomalías durante las labores de mantenimiento.
"Renfe mantendrá fuera de circulación cualquier tren sobre el que exista una duda respecto al estado de estos componentes y únicamente autorizará su explotación cuando haya superado los controles técnicos establecidos", explica la empresa de transporte ferroviario.
El nuevo episodio ha provocado la reacción del sindicato de maquinistas Semaf, que ha remitido sendos escritos a Renfe y a la Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria (AESF) para reclamar nuevas medidas que garanticen la seguridad de los trenes.
Semaf reclama más medidas a Renfe
Aunque Renfe ha asegurado que mantendrá una "vigilancia reforzada" sobre el conjunto de los trenes S106 y los retirará preventivamente si comprueba irregularidades, Semaf solicita a la compañía información detallada sobre las actuaciones adoptadas tras detectar las nuevas fisuras y reclama la implantación de medidas mitigadoras adicionales que vayan más allá de los actuales programas de inspección.
El sindicato considera especialmente relevante que las nuevas incidencias se hayan producido en el corredor Madrid-Valencia, después de que los primeros casos detectados en 2025 afectaran a unidades que circulaban por el corredor Madrid-Barcelona. Según Semaf, esto descarta que el problema pueda atribuirse exclusivamente al estado de la infraestructura de este último corredor.
La organización sostiene además que el programa preventivo aplicado hasta ahora no ha impedido que las incidencias vuelvan a repetirse y considera necesaria una actuación adicional para garantizar la seguridad de trabajadores y viajeros.
Por este motivo, Semaf también ha solicitado a la AESF que supervise las medidas adoptadas y compruebe que se están aplicando las actuaciones necesarias frente a la aparición de nuevas fisuras.
El sindicato advierte de que "en caso de no poder garantizar la integridad estructural de los bogies de los trenes S106, se debe actuar en consecuencia con el material. Por muy drástico que pueda resultar".
Renfe refuerza las inspecciones de los trenes S106
Renfe ha reforzado la vigilancia de los bogies de los S106 tras la detección de nuevas fisuras y ha reducido de 10.000 a 5.000 kilómetros el intervalo entre las inspecciones mediante partículas magnéticas. La compañía también ha realizado estudios sobre la fatiga acumulada de los componentes y ha apartado preventivamente las unidades que presentaban una mayor acumulación de esfuerzos.
Además, Renfe y Talgo han acordado sustituir los bogies de ancho fijo por otros de ancho variable en 15 de los 30 trenes afectados por esta configuración.
Las incidencias tienen también una dimensión económica para Renfe y Talgo, ya que afectan a una de las principales flotas de alta velocidad de la operadora y pueden incrementar las necesidades de mantenimiento y reducir la disponibilidad de trenes. Renfe ya ha reclamado al fabricante por diferentes problemas relacionados con los Avril y ha aplicado las penalizaciones previstas en los contratos.