Cómo adaptarse a los cambios de la economía mundial
Los vaivenes de los mercados bursátiles, la subida y bajada de precios de las materias primas y las inoportunas declaraciones de algún presidente o jefe de gobierno son situaciones que se viven a diario en el mundo de la economía y de los negocios.
Hasta la posibilidad de que ocurra un desastre natural debe ser considerada por los analistas de los mercados internacionales, para saber cuándo y dónde deben colocar sus fichas en el tablero de las inversiones.
Y es que lo que ocurra en una parte del mundo va a afectar tarde o temprano a otro lugar del planeta. Esto es consecuencia de la globalización y la inmediatez de las noticias que generan impacto, para bien o para mal, en las economías modernas.
Las crisis financieras y bancarias también son noticia de primera página en los grandes periódicos del mundo todas las semanas. La llegada de las criptomonedas y el nuevo panorama geopolítico mundial son temas de conversación en los grandes centros de estudio o en la cafetería del barrio.
Preparación académica
Para afrontar estos desafíos, los economistas, inversores y analistas de negocios deben actuar en dos frentes. El primero es monitorizar constantemente las decisiones políticas y económicas de los gobiernos, bancos centrales y organismos multilaterales.
El segundo se relaciona con la capacitación académica que debe obtener todo profesional que se vincule con la economía, las finanzas y la banca. Estas ofertas de estudios representan una oportunidad para expandir los conocimientos y generar debates con intelectuales y profesores.
Este es el caso del Máster en Finanzas que ofrece la Universidad Francisco de Vitoria, en Madrid, con el que se forma a profesionales con un perfil integral capacitado para todas las competencias de los sectores financiero y bancario.
El programa académico le permitirá al estudiante identificar las tendencias de la economía nacional e internacional, así como la evolución de los mercados financieros.
“El máster en banca y finanzas es un programa intensivo que incluye sesiones académicas, visitas empresariales y experiencias culturales que permiten el network con alumnos de postgrado de otros países”, explican los académicos a través de su página web.
Si lo que desea el alumno es estudiar finanzas en Madrid, el máster de la UFV es una de las primeras opciones a considerar.
Cambios globales
La economía ya no es la misma de hace 10 o 20 años. En este período de tiempo han estallado numerosas crisis económicas en potencias mundiales como Estados Unidos o Rusia. El ascenso de China ha sido una buena noticia para equilibrar las fuerzas económicas internacionales.
La llegada y el asentamiento de la economía digital ha impulsado millones de empleos a escala global. De hecho, las cinco empresas más grandes del mundo pertenecen al sector de la tecnología y de las comunicaciones. Aquí se cuentan Apple, Alphabet (Google), Microsoft, Amazon y Facebook.
Atrás quedaron los años en los que este listado era dominado por empresas del sector petrolero o industrial, como Exxon Mobil (séptimo puesto) y General Electric (12).
Hoy la realidad es otra. Todos estos cambios se han producido en un relativo corto período de tiempo, lo que sugiere que el futuro a largo plazo siempre es una incertidumbre.
A la economía aún le quedan cabos por atar, como la gigantesca deuda internacional que sigue siendo una carga, especialmente para las naciones más desfavorecidas. Otro elemento a trabajar es el de la inflación, un fenómeno que devalúa los ingresos de la población y genera pobreza.
Otros aspectos de esta lista incluyen cambios en el modelo productivo, agotamiento de los bancos centrales, cambio de ciclo monetario y un reordenamiento de las redes de comercio internacional.
Los retos de la economía internacional han sido tratados por los Estados durante décadas en diferentes cumbres y los acuerdos han generado ciertos avances, pero la tarea aún está lejos de ser finalizada.
Su fragilidad es más evidente cuando alguna de las potencias económicas sufre un descalabro, lo que genera un efecto en cadena que derrumba los mercados bursátiles, y la especulación se adueña de las decisiones económicas.
Adaptarse a los cambios de la economía mundial aún sigue siendo un punto a tratar. No obstante, el camino para ajustarse a esta realidad pasa por una formación académica que dé luces sobre los posibles escenarios a afrontar.