Lo confieso. Yo también caí en la ola populista que irrumpió en España hace dieciséis años: el mourinhismo. Ávido de un rayo de luz en la oscuridad, ante un Real Madrid que vagaba por la Champions cayendo con más pena que gloria en octavos de final, la situación era desesperada. Entonces, lo fiamos todo a la disciplina castrense, a un general que curtiese a los muchachos para un sinfín de batallas. Contra todo y contra todos. Ahora, la tentación es enorme, qué duda cabe. Dos años con las vitrinas del Bernabéu amontonando polvo... Читать дальше...