Sin tratamiento y en riesgo de morir: crisis de medicamentos golpea a pacientes con hipertensión pulmonar en el hospital San Juan de Dios
Imagine que su vida o la de algún familiar dependa de un medicamento (que además cuesta muy caro) y que, al asistir a la farmacia de un hospital público, salga con las manos vacías o con pocas pastillas para aguantar unos días, porque el centro médico no tiene más medicamentos de ese tipo. Esto es lo que enfrentarían varios pacientes del Hospital San Juan de Dios que padecen hipertensión pulmonar, una enfermedad rara y hasta mortal, si no se toman los medicamentos de la manera correcta.
La Asociación Costarricense de Hipertensión Pulmonar (ACHP) asegura que, desde hace meses, los pacientes -que tienen de 19 a 75 años- tienen problemas para acceder a fármacos indispensables para mantener bajo control la enfermedad. Incluso, precisó, algunos ya sufren consecuencias graves debido a la suspensión del medicamento.
“En algunos casos, lo que han hecho es fraccionar el medicamento. (Los pacientes) llegan a la farmacia, pero lo que les dicen es ‘tome 10 pastillas’. A otros les dan 8 o 15.
“O sea, para nosotros esto es una burla”, afirmó Leidy Brenes Castillo, presidenta de la asociación y paciente de hipertensión pulmonar en otro hospital.
Brenes describe un escenario que se ha vuelto cada vez más crítico durante este año. En algunos casos, los pacientes ni siquiera reciben uno de los tres medicamentos que forman parte de la llamada “triple terapia”, utilizada en fases avanzadas de la enfermedad en donde necesitan la combinación de los fármacos para estabilizarse.
También, relata casos en los que han sido enviados a casa con suministro para apenas dos días.
La Nación realizó la consulta al departamento de prensa de la CCSS sobre este tema y, al cierre de esta nota, se está a la espera de respuesta.
¿Qué es la hipertensión pulmonar?
La hipertensión pulmonar provoca un aumento anormal de la presión en las arterias pulmonares, obligando al corazón a trabajar más de lo normal. Con el tiempo, puede desencadenar en insuficiencia cardíaca. Quienes la padecen viven con falta de aire constante, agotamiento extremo, dolor en el pecho y episodios de desmayo.
Aunque es considerada una enfermedad rara, sus consecuencias son devastadoras cuando no existe tratamiento continuo. En Costa Rica, se estima que entre 80 y 260 personas viven con esta condición, mientras que, a nivel internacional, aproximadamente entre 15 y 50 habitantes por millón la padecen.
“En un tipo de hipertensión pulmonar, llamada hipertensión arterial pulmonar. Los vasos sanguíneos de los pulmones se estrechan, bloquean o destruyen. El daño hace que sea difícil que la sangre circule hacia los pulmones. La presión en las arterias pulmonares aumenta”, explica el sitio web especializado en salud, Mayo Clinic.
Los tres medicamentos agotados y su alto costo
De acuerdo con la asociación, actualmente, los medicamentos agotados son macitentan, tadalafilo y selexipag, terapias que muchos pacientes utilizan de forma combinada para mantenerse estables.
La asociación afirma que el problema no es nuevo, pues existen resoluciones de la Sala Constitucional que obligan a la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) a garantizar el tratamiento continuo. Sin embargo, pese a ello, la situación persiste.
Los pacientes aseguran que también han enviado cartas a Farmacia, además de que han presentado recursos ante la Contraloría de Servicios e incluso gestiones de desacato, sin obtener una solución definitiva.
Según se detalla:
- En el caso de tadalafilo, la compra adjudicada a Bio Tech Pharma S. A., se encuentra vigente y extendida del 30 de abril de 2026 al 29 de abril de 2027. Sin embargo, los pacientes no reciben este medicamento desde febrero de 2026. Además, se observa en el SICOP una compra urgente en trámite.
- Para macitentan, la compra vigente que finaliza el 10 de mayo del 2026, se quedó sin presupuesto, dejando a los pacientes sin tratamiento desde hace unos días. Actualmente, se tramita una compra urgente cuyo contrato fue notificado recientemente al proveedor.
- En cuanto a selexipag, aunque la compra vigente cuenta con presupuesto, no existe claridad sobre las razones del desabastecimiento actual.
Ahora bien, en caso de que del todo la CCSS no les brinde los medicamentos a cada paciente, este sería el panorama:
Según precios consultados en farmacias privadas en línea, adquirir esos medicamentos por su cuenta, le costaría a cada paciente entre los ¢20.000 y los ¢4 millones y, si necesita los tres, el costo sube.
Solo el tadalafilo genérico ronda entre ¢20.000 y ¢34.000 por caja de 28 a 30 tabletas de 5 mg.
En tanto, medicamentos más modernos como el macitentan y el selexipag casi no se encuentran en estanterías nacionales y se manejan como fármacos de altísimo costo.
Una resolución de la Sala Constitucional cita para macitentan de 10 mg un precio internacional cercano a $7.988 (unos ¢4,1 millones) por tableta, con un gasto proyectado de $14.378 (cerca de ¢7,5 millones) por seis meses de tratamiento.
Ofertas internacionales de selexipag genérico lo ubican en el orden de $370 a $640 (aproximadamente entre ¢192.000 y ¢333.000) por paquetes de 100 comprimidos, dependiendo de la dosis. Cabe recalcar que este medicamento no se encuentra disponible en farmacias del país; únicamente lo brinda la CCSS.
En la práctica, estos montos hacen inviable que las personas costeen por sí mismas el tratamiento completo y refuerzan la dependencia del sistema de salud público para acceder a estas terapias.
Compras a corto plazo y desigualdad en hospitales
La asociación cuestiona que el Hospital San Juan de Dios esté recurriendo a compras urgentes y de corto plazo, en vez de procesos que garanticen continuidad en el suministro. Temen que esto provoque nuevos desabastecimientos en los próximos meses.
“Existen pacientes en estado delicado que ya han sufrido un deterioro significativo sin posibilidad de reversión, producto de estas interrupciones”, alertó la organización.
Otro punto que preocupa es la desigualdad entre hospitales. Mientras algunos centros médicos mantienen el suministro de tratamientos, pacientes adscritos al San Juan de Dios aseguran quedarse sin acceso a medicamentos vitales.
Sin respuestas claras del hospital
Según los pacientes, la respuesta que reciben en el hospital es limitada: “Le dicen al paciente que siga llamando por teléfono, preguntando para saber cuándo les tienen el medicamento”, comenta Brenes.
“Hacemos un llamado urgente a las autoridades de salud para que nos garantice la continuidad y el abastecimiento oportuno de estos medicamentos. Porque detrás de cada tratamiento hay una vida, hay una familia, y pues dependemos de ese medicamento para estar estable”, concluyó.