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El joven acusado de matar a su padre en Muros (La Coruña) con un hacha: "Estaba colocadísimo"

El joven acusado de matar a su padre en Muros (La Coruña) con un hacha, en abril de 2023, ha alegado, en la primera sesión del juicio que se celebra con Tribunal del Jurado en la Audiencia Provincial coruñesa, que ese día "estaba colocadísimo" por las pastillas que tomaba, entre otras cuestiones, dijo, por "ansiedad y brotes" que le daban.

Además, ha asegurado que hubo una discusión previa con su padre por un móvil que él le reclamó, y que su progenitor le negó. No obstante, ha precisado que fue la víctima el primero en lanzarle un cuchillo, provocándole una herida en la cara.

"No me puse agresivo, pero le grité", ha afirmado sobre la discusión durante la cual, según su relato, el padre le lanzó el citado cuchillo. De ese día y de cómo ocurrieron los hechos, ha aseverado no acordarse bien porque "estaba colocadísimo", aunque negó haber consumido drogas como, dijo, hacía cuando tenía 16 años.

En concreto, ha aludido, en relación a ese día en concreto, al consumo de una "caja y media" de las pastillas que le había recetado el médico, así como algún porro. En cuanto a su infancia, ha explicado que "con cuatro o cinco años" sus padre se separaron y que hasta los diez fue a vivir con su madre a Italia, pero que luego optó por vivir con su padre por desavenencias con ella.

"Con mi padre estuve bien hasta los 16 años", ha explicado para asegurar que a partir de ahí empezaron las peleas y las discusiones. "Yo estaba mal y no me llevaba al hospital, le pedía un euro para coger papel de liar y no me lo daba", ha citado para admitir, en otra parte, de su declaración, que culpó inicialmente a otras personas de la muerte de su padre porque sabía que matar "está mal". Además, ha manifestado estar "arrepentido".

Por un delito de asesinato, con la agravante de parentesco, Fiscalía pide para él, que tenía 19 años en el momento de los hechos, 23 años de cárcel, pena que también solicita la acusación particular, según ha confirmado el letrado en declaraciones a los medios de comunicación antes del inicio de la constitución del Jurado.

"Quería y lo hizo", ha sentenciado frente a la defensa que sostiene que su cliente tenía alternada su capacidad volitiva y cognitiva. Por ello, entiende que es ininmputable y reclama la absolución o, alternativamente, una rebaja de la condena que se solicita para su cliente.

En su escrito de calificación, el Ministerio Público sostiene que en hora no determinada de la noche del día 21 al 22 de abril de 2023, en torno a las 22.00 horas, el acusado se encontraba en compañía de su padre, en la zona de Esteiro.

"En un momento dado, estando padre e hijo en la cocina de la vivienda, el acusado, con ánimo de atentar contra la vida de su padre, valiéndose de un hacha, le atacó, propinándole fuertes y repetidos golpes en la cabeza que le causaron la muerte en el acto por destrucción de centros vitales".

El lugar donde tuvieron lugar los hechos era el domicilio de padre e hijo y ahí realizaban actividades de la vida cotidiana, como comer. No obstante, el progenitor pernoctaba en ocasiones en otro piso situado en plantas superiores del mismo edificio.

Fiscalía sostiene que el acusado atacó a su padre "de forma súbita e inesperada, cuando este se encontraba confiadamente en la cocina del domicilio familiar, a solas con su propio hijo y sin posibilidad de auxilio por parte de terceras personas". El hombre falleció por una lesión craneal.

"Fue un plan premeditado, estamos ante una auténtica ejecución", ha sentenciado el letrado de la acusación particular, para quien "tenía todo calculado". "Fue un ataque sorpresivo, sin defensa", ha expuesto a los medios de comunicación para incidir en que el acusado "tiró al mar los elementos del delito". Los mismos fueron localizados luego por los GEAS de la Guardia Civil.

Mientras, la defensa ha expuesto que pide que se tengan en cuenta "las circunstancias personales" del hombre. "Su historial clínico y psicológico", ha indicado para apuntar a la "existencia de una discusión".

"Fue víctima de una agresión previa, de un clima de confrontación continuado en el tiempo", ha apostillado para sostener que su cliente estaba "con los estados de percepción cognitiva y volitiva alterados".

"Es inimputable", ha insistido para explicar por qué piden la absolución, aunque, como alternativa, plantea eximente incompleta en su grado máximo con atenuantes para que haya una rebaja de la pena, de ser condenado, "inferior a diez años".

Ya ante el jurado ha considerado que debe aplicarse la eximente completa de legítima defensa y que de considerarse culpable a su cliente debe ser condenado por homicidio, no por asesinato. Fiscalía sostiene que el fallecido no tuvo posibilidad de defensa y la acusación particular ha incidido en que recibió "siete hachazos como mínimo".

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