Detenidos más de 320 supuestos miembros de Estado Islámico en varias operaciones en Turquía
Las autoridades de Turquía han anunciado este miércoles la detención de más de 320 supuestos miembros del grupo yihadista Estado Islámico en una serie de operaciones coordinadas en cerca de 50 provincias del país, en el marco de las actividades frente a las actividades de la organización terrorista.
El Ministerio del Interior turco ha detallado que las fuerzas de seguridad han detenido a 324 sospechosos en estas redadas, en las que además han sido incautadas armas, munición, documentos, materiales digitales y dinero en efectivo por valor de unos 9,7 millones de liras turcas (cerca de 182.450 euros), informa Europa Press.
"Felicitamos a nuestros heroicos agentes de la Policía, la Dirección de Inteligencia, el Departamento Antiterrorista, la Organización Nacional de Inteligencia, la Fiscalía y todos los que han contribuido (en estas operaciones)", han manifestado a través de un breve comunicado desde el ministerio, según informa AP.
"Por la paz, la unidad y la solidaridad de nuestra nación, continuamos nuestras operaciones incansablemente, día y noche, los 365 días del año", dijo el ministerio, el cual no proporcionó detalles ni dijo si alguno de los sospechosos detenidos era ciudadano extranjero.
El Estado Islámico ha llevado a cabo ataques mortales en Turquía a lo largo de los años, incluido un tiroteo en un club nocturno de Estambul durante las celebraciones del Año Nuevo en 2017 que mató a 39 personas.
En diciembre, militantes del Estado Islámico se enfrentaron con la policía en el noroeste de Turquía, dejando tres policías y seis militantes muertos, cuando la policía irrumpió en una casa donde se escondían los militantes.
El mes pasado, tres agresores abrieron fuego contra la policía frente a un edificio que albergaba el consulado de Israel en Estambul, lo que provocó un tiroteo que dejó un atacante muerto. El ministro del Interior, Mustafa Cifti, dijo en ese momento que al menos un agresor tenía vínculos con un grupo que describió como “explotador de la religión”, sin nombrarlo.