Trump planea reanudar la guerra con una ofensiva todavía mayor contra Irán: estos serían sus planes
Donald Trump encara una de las semanas más determinantes de su segundo mandato. El presidente estadounidense tiene ya sobre su despacho tres planes operativos cerrados para reanudar la ofensiva contra Irán y debe pronunciarse en cuestión de días sobre cuál de ellos activará, según fuentes de inteligencia de Oriente Medio citadas por The New York Times.
El abanico de alternativas que se ofrece al republicano discurre por tres carriles diferentes. El primero, contempla una ofensiva aérea de mayor envergadura que la registrada hasta ahora, dirigida contra emplazamientos militares y nudos críticos de infraestructura iraní.
El segundo apunta a la conquista de la isla de Kharg, en el Golfo Pérsico, principal terminal exportadora de crudo de la República Islámica. El tercero, el más expuesto, supondría desplegar comandos en suelo continental para recuperar el material nuclear que quedó sepultado bajo los escombros de las instalaciones bombardeadas durante la guerra de los doce días el pasado verano.
"Los estadounidenses entienden que las negociaciones con Irán no llevan a ninguna parte"
Mandos militares reconocen que la última opción implicaría asumir bajas significativas, además de movilizar varios miles de efectivos de apoyo para asegurar el perímetro de extracción. A ello se sumaría la previsible respuesta de las fuerzas terrestres iraníes desplegadas en la zona, un factor que convertiría la misión en el escenario de mayor riesgo humano para Estados Unidos desde el estallido del conflicto el 28 de febrero.
El detonante de la rapidez que ahora mantiene Trump es, según las fuentes consultadas, el agotamiento de la vía diplomática. Las conversaciones en Pakistán llevan semanas atascadas en dos asuntos muy importantes. El futuro del programa nuclear iraní y el control del estrecho de Ormuz. "Los estadounidenses entienden que las negociaciones con Irán no llevan a ninguna parte. Nos estamos preparando para días o semanas de combate y para conocer la decisión final de Trump", trasladó un alto funcionario israelí al Canal 12 sin especificar el motivo por el que estrechaba el plazo a 24 horas.
La cifra que de verdad inquieta a los servicios de inteligencia occidentales es la de 440 kilos de uranio que Teherán había acumulado antes del último conflicto y que habría quedado enterrada bajo las instalaciones nucleares atacadas por Estados Unidos. El propio Trump introdujo el viernes un matiz que en otro contexto habría parecido un acercamiento. Aseguró estar dispuesto a aceptar una suspensión de veinte años del enriquecimiento iraní siempre que llegara acompañada de "garantías reales", rebajando así su exigencia inicial de un cese permanente.
El bloqueo del estrecho de Ormuz continúa lastrando las exportaciones regionales y disparando los precios energéticos. El nuevo ministro iraquí de Petróleo, Basim Mohammed, admitió este sábado que su país apenas evacuó 10 millones de barriles por esa vía en abril, frente a los 93 millones mensuales que despachaba antes de la guerra.
A todo ello se suma un nuevo frente abierto en territorio estadounidense. Funcionarios federales sospechan, según ha informado CNN, que Irán estaría detrás del ciberataque que la pasada semana manipuló los sistemas de visualización de varios depósitos de combustible en gasolineras de distintos estados. Los atacantes, apuntan las mismas fuentes, se aprovecharon de equipos conectados a internet que ni siquiera estaban protegidos por contraseña, en una intrusión que de momento ni el FBI ni la agencia CISA han atribuido públicamente.