«Contorsiones vacias»: el PP constata que el PNV va de farol
«Mucho lirili y poco lerele». Nadie en el Partido Popular se tomó muy en serio las palabras que pronunció el presidente del PNV el pasado domingo sobre la «irresponsabilidad» de Sánchez de seguir más allá de 2026. Ni media posibilidad de que ocurra como hace ocho años, que Aitor Esteban pasó de apoyar los presupuestos del Gobierno de Mariano Rajoy a dejarlo caer en el transcurso de una semana. Por más corrupción que salga a la luz, la previsión del PP es la misma: todo seguirá igual.
Alberto Núñez Feijóo no quiere dar un paso en falso ni disparar al aire. No descolgará el teléfono para llamar al líder nacionalista. Ni a ningún otro. Equivaldría a admitir su debilidad: Sánchez no tiene mayoría, pero él tampoco. En la cúpula popular se limitan a redoblar la presión a los socios.
El mensaje a Aitor Esteban es que si tanto interés tiene en poner fin a la legislatura, en su mano está que así suceda. Puro tacticismo para introducirlo en una encrucijada. En vano. Porque en el PP reiteran: el órdago del PNV a Sánchez son «contorsiones vacías».
Opina un destacado dirigente popular: «Todos querrán llegar al final de la legislatura desmarcados de Sánchez». En plena cuenta atrás para las próximas municipales, los socios alzan la voz para evitar que les arrastre toda la corrupción que rodea y salpica al Gobierno que sostienen. Y el PP se afana por hacerles pagar el precio de sus apoyos.
«Si el PNV cree de verdad que alargar esta situación es irresponsable, el PNV debe asumir que seguir sosteniendo esta situación también es irresponsable. Las palabras solo no valen», apretó ayer Borja Sémper, portavoz popular. Se acordó de la efeméride de esta semana: se cumplen ocho años de la censura que llevó a Sánchez al poder, «defendida por Ábalos, vergonzosa paradoja que evidencia el momento que vivimos» y puso al PNV frente al espejo de su pasado: «Tiene ahora la oportunidad de ser coherente».
El texto de una moción de censura instrumental para convocar elecciones lleva meses redactado y... guardado en un cajón de Génova 13. De Feijóo depende dar el paso al frente, de los socios de Sánchez que sirva para algo. O que sea en balde. A día de hoy, siguen faltando cuatro votos. La pelota no está en el tejado de Génova.
Génova se quita foco
«El foco político e informativo hoy está en lo que Zapatero ha hecho y en lo que Sánchez hace, no en lo que Feijóo va a hacer», subrayó Sémper. «El foco político e informativo está en Moncloa y Ferraz». Una manera también de sortear a Vox, que exige la moción a todas horas. En el PP dicen amén con la teoría expuesta por Felipe González: «Dejaríamos de hablar de esto [la corrupción] para hablar de la moción de censura».
La apuesta del PP es «cabeza, sensatez y pensar en el interés general de los españoles». No cabe esperar, dijo Sémper, «nada extravagante». Pero, para calmar las ansias en el espectro sociológico de la derecha, prometió: «El PP hará todo lo que esté en su mano para sacar a España de este pozo de corrupción».
Como publicó LA RAZÓN este lunes, los populares apuestan por jugar sus cartas en el Senado, donde han registrado una moción para «reprobar en bloque al Gobierno» por la corrupción y emplazarle a convocar elecciones. «Creemos que es una ocasión para que los socios se pronuncien».
El PP redoblar la denuncia y traslada la responsabilidad a los socios. A cada disidencia verbal: recuerda la incoherencia. «¿No hay nadie en este gobierno y en el PSOE que diga ‘hasta aquí hemos llegado’? ¿No hay nadie?», se preguntó Sémper. Y, para dejarles en evidencia: «Tan culpables son quienes hacen como quienes miran para otro lado. Son culpables por omisión».