Cobo, contra reloj: «Todo va a estar listo a tiempo para el Papa»
Son las siete de la tarde. La sombra ya empieza a hacerse hueco en Cibeles. Apenas quedan 63 horas para que León XIV aterrice en Barajas. El cardenal arzobispo de Madrid, José Cobo, llega a la tribuna de prensa desde donde se vislumbra el altar en que el Papa presidirá este domingo la misa del Corpus Christi. Le flanquean Concha Sánchez Maíllo y Cristina del Río Villegas, las dos arquitectas de los escenarios de Madrid. Justo cuando el purpurado alza la mirada, los operarios colocan al Cristo crucificado que encabezará el retablo efímero.
«Vamos intensamente, pero llegamos de sobra. La verdad es que ha sido un trabajo intenso, muy medido, y además hemos intentado respetar el ritmo de la ciudad para no ocupar más días de los necesarios», comenta ante los periodistas congregados, sabedor de que «ya estamos en la cuenta atrás». «Esto pasa como en las iglesias: cuando se coloca la cruz, significa que prácticamente todo está terminado. Creo que está quedando bien, con dignidad, y que todo estará listo a tiempo», expone satisfecho. No se le nota nervioso ni cansado. Aunque no ha sido una jornada especialmente sencilla. Ayer pululaba por Madrid la comisión vaticana encargada de supervisar cada uno de los detalles del viaje. Cuando terminen por la capital, pondrán rumbo a Barcelona y Canarias. Son la avanzadilla de lo que está por llegar.
Al paso, el cardenal comenta que León XIV «está sorprendido por la expectación que ha generado esta visita». «Creo que no esperaba una acogida tan amplia por parte de tantos sectores de la sociedad, no solo dentro de la Iglesia sino también fuera de ella. Esa es, probablemente, la impresión que más le está acompañando en estos días previos al viaje», apuntó el purpurado.
Cobo comparte cómo «esta visita permitirá al Papa recibir el abrazo de la Iglesia española a través de la Iglesia de Madrid y transmitir desde aquí su mensaje. Además, llega con una encíclica bajo el brazo y seguramente compartirá algunas de sus principales líneas durante esta visita». Prueba del tirón papal es que, según el vicepresidente de la Conferencia Episcopal, «ya hemos superado el medio millón de registros y, como suele ocurrir, las inscripciones se han disparado en los últimos días». «Esperamos que entre hoy y mañana se produzca una nueva avalancha de registros. Además, todos los espacios de acogida ya están cubiertos», explicita.
Mientras en la capital española continúan las obras para levantar los escenarios, las pantallas y demás logística necesaria para acoger al millón y medio de peregrinos que se espera para este fin de semana, en Roma se han desvelado algunos detalles más del viaje en un encuentro con periodistas del portavoz de El Vaticano, Matteo Bruni. Así, antes de la misa en Cibeles del domingo, el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, entregará la llave de oro de la ciudad al papa. También dio a conocer que el presidente de la Generalitat, Salvador Illa, acudirá al Palacio Episcopal de Barcelona después de la celebración de la hora media en la catedral el 9 de junio para reunirse con el Papa. Antes, León XIV se habrá reunido en Madrid con la presidenta de la Comunidad, Isabel Díaz Ayuso, aunque no se conoce cuándo.
El Vaticano también confirmó que será la Reina Sofía quien se encargará de despedir al Papa en el aeropuerto de Los Rodeos. Lo que no aclaró es si finalmente habrá un encuentro con víctimas de abusos de la Iglesia. En cualquier caso, Bruni subrayó que se sabrá posteriormente.
Guiño a los voluntarios
En paralelo, la organización del viaje también ha desvelado algunos detalles del que será el último de los actos del Papa en Madrid: el encuentro con los voluntarios en la mañana del 9 de junio con los voluntarios en Ifema. El Papa recorrerá uno de los pabellones durante diez minutos para poder estar de cerca de ellos. Será un encuentro interactivo en el que participarán los cantantes Pablo López y Soraya Arnelas. En total, en la capital se desplegarán 17.000 voluntarios. El mayor despliegue tendrá lugar el domingo en la misa del Corpus Christi, superando los 11.000. De hecho, se necesitarán 2.300 solo para distribuir la eucaristía. Otros 4.000 se repartirán por la vigilia de jóvenes y más de 1.000 estarán en el foro que se celebrará el próximo lunes en el estadio Santiago Bernabéu.
«Ellos hacen posible todo el despliegue», asegura el sacerdote Ángel Luis Caballero, responsable del Área de Voluntarios de la Archidiócesis de Madrid. El presbítero puso en valor su entrega, lo mismo para acoger en alojamiento que en el reparto de las inscripciones o en el reparto de agua. De la misma manera, confía en que «estas vivencias se conviertan en experiencias de fe para su vida».