La Corona arropa al Papa en su estreno en España
El 10 de febrero de 1977, el Papa Pablo VI recibía en audiencia en el Vaticano a unos jovencísimos Don Juan Carlos y Doña Sofía que apenas comenzaban su Reinado tras la reinstauración de la Monarquía en 1975. En aquella jornada tanto el Rey como el Pontífice pronunciaron sendos discursos sobre cómo serían las nuevas relaciones entre la Iglesia y el Estado que marcaron el comienzo de una nueva era, pero, sobre todo, supusieron un espaldarazo a la recién estrenada (y aún muy titubeante) democracia española.
La Iglesia católica, una vez reformada por el Concilio Vaticano II, y la Santa Sede fueron fundamentales para la consolidación de la Transición y para la legitimación internacional de la Monarquía de Juan Carlos I. Una relación clave inaugurada por Pablo VI y que han replicado todos los pontífices hasta nuestros días.
Desde aquel lejano encuentro en Roma en el 77 se han producido más de una veintena de audiencias y encuentros con todos los miembros de la Familia Real y los sucesivos herederos del Anillo del Pescador. Cuando aún eran Príncipes de Asturias, Felipe VI y Doña Letizia fueron recibidos el 28 de junio de 2004 en audiencia privada por Juan Pablo II, uno de sus viajes internacionales más relevantes tras contraer matrimonio. A Roma volverían en 2011 para liderar la delegación española en la misa de beatificación del Pontífice de origen polaco.
La relación más antigua
Tal y como va a suceder hoy, la Familia Real se ha volcado en las visitas de todos los Papas que han pasado por España. No en vano la relación diplomática entre nuestro país y la Santa Sede es la más antigua del mundo y la embajada de España en Roma, la más anciana de la Historia.
Esta relación al más alto nivel (tanto el Rey como León XIV son jefes de Estado) se va a escenificar una vez más con la presencia del Papa esta mañana en el Palacio Real. Será la primera parada papal en la ciudad de Madrid quince años después de la última visita de Benedicto XVI en 2011 para la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ).
Este compromiso vetusto de la Corona con la cabeza de la Iglesia se trasluce en uno de los títulos que ostentan los monarcas españoles desde el siglo XV. Igual que sus antecesores, Don Felipe y Doña Letizia también son «reyes católicos», un reconocimiento que se ha mantenido invariable pese a las veleidades históricas y que explica el privilegio que tienen las reinas españolas de vestir de blanco en sus audiencias en el Vaticano. Para el resto de féminas que pisan la Santa Sede el color preceptivo es el negro riguroso.
La Monarquía que se va a encontrar el Papa hoy ya no es la de Juan Carlos I. Los Reyes, sus hijas y Doña Sofía han cogido el testigo en esta institución «renovada», como la llamó Felipe VI, y serán los anfitriones y escoltas que arroparán al Papa en las tres ciudades que se dispone a visitar.
A diferencia de lo que se dijo en un principio, el Rey será también quien le despida en el aeropuerto de la isla de Tenerife (Atlántico) el próximo viernes 12 de junio en lugar de la Reina Sofía. Según fuentes de Zarzuela, ha sido el propio Felipe VI quien ha expresado su voluntad de estar presente en la ceremonia de despedida del Pontífice.
Puerta de Iberoamérica
Son varios los momentos en la agenda de esta visita en los que León XIV se encontrará con miembros de la Familia Real. Felipe VI y Doña Letizia le van a recibir a su llegada al aeropuerto de Madrid y, a continuación, junto a sus hijas, la Princesa Leonor y la Infanta Sofía, se volverán a encontrar con él en el Palacio Real. Allí tendrá lugar la visita de cortesía y el encuentro con las autoridades y el cuerpo diplomático acreditado en España, una recepción en la que pronunciará su primer discurso.
Que el escenario del primer mensaje del Papa en nuestro país sea, precisamente, el Palacio Real, da también la medida de la importancia que otorga la Santa Sede a su vínculo con la Jefatura de Estado español. No solo por la larga tradición de respeto y respaldo mutuo, también por el papel estratégico de España en la unión entre dos mundos, Europa e Iberoamérica, y el predicamento del que aún goza la Corona al otro lado del Atlántico.
Mañana, los Reyes y sus hijas asistirán a la misa que se celebrará en la madrileña plaza de Cibeles y, al día siguiente, el lunes 8, la Reina Sofía asistirá a la oración y el homenaje a la Virgen de la Almudena, en la madrileña Catedral de Santa María la Real de la Almudena, por la tarde. El miércoles, los Reyes también se van a trasladar a Barcelona para asistir a la misa que se celebrará en la Basílica de la Sagrada Familia.
Han pasado seis siglos desde que Isabel y Fernando recibieran aquel título de «reyes católicos» por una razón más política y de alianzas que de devoción religiosa y el vínculo tiene visos de perpetuarse con la Monarquía que encabeza Felipe VI desde hace ya más de una década. Así lo atestigua la manera en la que la Corona va a arropar a León XIV en su primera visita a España.