World News in Spanish

Vecinos de la Encarnación denuncian los conciertos ilegales en las escaleras de las Setas

Abc.es 
Una de las nuevas ordenanzas en la que está trabajando el gobierno de José Luis Sanz pasa por regular la presencia habitual de los músicos callejeros en los espacios públicos de la capital hispalense. El Plan de Acción contra el Ruido, aprobado este pasado mes de mayo por el Consejo de Gobierno de la Gerencia de Urbanismo, detecta esta tipología de actuaciones como una de las «problemáticas» que provocan «molestias» en materia de contaminación acústica . Hablamos de artistas amateurs e incluso profesionales que paran en un lugar concurrido de la ciudad, improvisan un concierto y hasta usan micrófono y altavoces para amplificar la música. Un espectáculo que llama la atención de sevillanos y turistas, que se concentran a su alrededor y que acaban generando un auditorio de canciones y baile en plena calle. El Casco Antiguo de Sevilla, por su propia ubicación y la presencia habitual de miles de visitantes, suele ser la zona escogida por estos músicos para los conciertos improvisados, provocando tapones en medio de la vía pública y molestias a los vecinos y comerciantes. Un grupo de residentes del entorno de la Plaza de la Encarnación , que se encuentra afectado por esta situación, ha decidido alzar la voz y presentar una queja por la incompatibilidad entre la celebración de estos espectáculos y su derecho al descanso en el interior de sus viviendas a cualquier hora del día. «Esto ocurre en todo momento, lo mismo por la mañana, a la hora de la siesta o por las noches», explica a ABC de Sevilla uno de los vecinos. Ellos han detectado que el problema radica en la escalinata de las Setas, que se convierte en un auditorio improvisado en el que hasta alta hora de cualquier día hay músicos actuando sin licencia. «Yo vivo al lado de la zona y me resulta imposible trabajar desde casa con el lío de conciertos que se forma a diario y hay personas mayores que tampoco pueden descansar. Este jueves del Corpus, por no irnos más lejos, hubo una chica actuando con sus altavoces encendidos hasta más allá de las doce de la madrugada», relata Álvaro. Él se acercó a pedirle que parara, pero la joven siguió . Incluso llamó a la Policía Local para que se presentaran, aunque no hubo suerte. «Nunca cogen el teléfono y, si te atienden, luego no vienen». Por eso, entre los vecinos de su comunidad y las de los edificios adyacentes han mantenido ya varios encuentros para buscar una solución, llegando a plantearse poner una denuncia. «Aquello es un auditorio improvisado sin licencias ni permisos, sin respetar el descanso y haciendo caso omiso del reglamento sobre la contaminación acústica del Ayuntamiento», denuncia. El Consistorio hispalense es consciente de esta realidad, que no sólo afecta a los alrededores de la Encarnación sino que se replica en la Plaza Nueva, en la Plaza de San Francisco, en la Avenida de la Constitución, en el entorno de la Catedral y, especialmente, en el barrio de Santa Cruz. La cierto es que la normativa actual es bastante laxa a la hora de la regulación de este tipo de actividades. Entre otras cosas porque prohíbe el uso de altavoces pero le deja la capacidad de retirarlos y sancionar a criterio de la Policía Local, sin necesidad de contar con aparatos medidores de ruido. Ahora, el gobierno de José Luis Sanz se plantea modificar el artículo 27.7.m de la ordenanza actual de ruidos para exigir, entre otras medidas, una especie de licencia especial a los músicos callejeros en la que se regulen aspectos como los espacios, las condiciones y los horarios. Aunque la realidad es que actualmente se halla en un estado muy embrionario y no parece que se resuelva a corto plazo. Los vecinos advierten de que las obras de ampliación del tranvibús desde la estación de Santa Justa hasta la Plaza del Duque han agravado todavía más el problema, puesto que al estar restringida la circulación de los vehículos se ha ganado más espacio peatonal que es invadido por los músicos y por el público que se para a contemplarlos o utiliza la escalinata como un graderío para escuchar las canciones. De hecho, como puede verse en el vídeo que se acompaña con esta noticia, a finales del pasado mes de mayo tuvo lugar una amplia concentración de personas que bailaban en torno a un músico que se paró, con sus correspondientes altavoces, a interpretar uno de los temas más populares de Luis Fonsi. «Yo he intentado razonar con los artistas , pero dicen que hasta que no les diga nada la autoridad competente ellos no van a parar», reconoce Álvaro en declaraciones a este periódico. La situación que afecta a las Setas de la Encarnación no es exclusiva de los vecinos de la zona, puesto que también hay algunos comerciantes que han planteado quejas por las consecuencias negativas que las acumulaciones de público están teniendo para sus negocios. «Ellos también están cansados de los ruidos diarios y de la contaminación acústica de estos espectáculos en la calle». Entre las medidas que se están planteando, además de todas esas llamadas recurrentes a la Policía Local que «quedan en nada» porque los agentes «ni siquiera se presentan», están valorando la opción de presentar un escrito conjunto en la Junta Municipal del Distrito Casco Antiguo para que el Ayuntamiento les ofrezca una solución al «calvario» que viven. Todo eso, al margen de las actuaciones que cada uno de ellos a nivel particular quiera realizar, en la confianza -insisten- de que la nueva ordenanza que prepara el gobierno sea un antídoto ante tantas molestias generadas.

Читайте на сайте