La SEPI asegura que sus decisiones en Indra obedecen a criterios técnicos y no a dictados de Moncloa
La Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) no recibió instrucción o presión alguna por parte del Gobierno para exigir la salida de Ángel Escribano de la presidencia de Indra. Lo hizo tras un análisis puramente técnico y profesional. Así lo ha asegurado hoy en el Congreso su presidenta, Belén Gualda, que ha defendido la independencia de la sociedad en la toma de esta decisión.
Gualda ha acudido a la Cámara Baja para explicar en la Comisión Mixta (Congreso-Senado) de Seguridad Nacional para informar de los últimos movimientos en Indra.
Aunque ha reconocido que uno de los cometidos de la SEPI es velar por el interés público y del país en aquellas compañías en que tiene participaciones siguiendo directrices del Gobierno, ha detallado que, en el caso concreto de Indra, su decisión de pedir la marcha Ángel Escribano como presidente de Indra para posibilitar su consolidación con EM&M se basó en criterios puramente profesionales.
Según ha relatado Gualda, cuando una compañía analiza una operación, lo hace la compañía, no sus órganos societarios. En el caso de la posible consolidación entre Indra y EM&M, la empresa familiar de Ángel Escribano, la presidenta de la sociedad pública ha asegurado que la SEPI no tuvo oportunidad de pronunciarse en el consejo de administración de Indra hasta diciembre de 2025. En esa reunión, Gualda ha detallado que se llevó un encaje estratégico y que la SEPI lo apoyó porque entendía que la consolidación ofrecía complementariedad en las sinergias.
La presidenta de SEPI ha explicado que un mes después, en enero de 2026, se elevaron al consejo de Indra hasta seis posibles estructuras societarias para culminar la operación inorgánica. "A partir de ahí, SEPI las estudia desde un punto de vista técnico y jurídico y concluye que el conflicto de interés [que suponía que Escribano presidiera la empresa que quería fusionarse con su negocio familiar] era un elemento decisivo para estas estructuras", ha afirmado Gualda. La directiva ha dicho que la SEPI concluyó que el trabajo que realizó la comisión "ad hoc" que Indra creó para estudiar este posible conflicto de interés no lo eliminaba. Es entonces, ha concluido Gualda, cuando la sociedad, que posee el 28% de Indra, traslada al consejo de administración de la compañía y hace también pública una comunicación en la que traslada su "preocupación por la influencia que el conflicto de interés está teniendo en el análisis de dicha operación, a pesar de las medidas de mitigación puestas en marcha" y en la que afirma que "este conflicto debería despejarse antes de acometer el análisis de la operación".
Después, como ha recordado Gualda, los Escribano decidieron retirar su propuesta de consolidación y, más tarde, Ángel Escribano dejó la presidencia de Indra.
Presencia necesaria
Durante su intervención, Gualda ha defendido la necesidad de que la SEPI esté presente en el capital y en el consejo de Indra al considerar que se trata de una empresa "estratégica para la defensa del país" que tiene capacidades en áreas críticas que, de esta forma, se mantienen bajo el área de control nacional.
Gualda ha argumentado que la sociedad ha dado estabilidad a Indra, como lo demuestra su crecimiento de los últimos años, que le ha permitido adelantar los objetivos de su plan estratégico. También ha explicado que, cuando se produjo el relevo de Escribano, fueron partidarios de que sus funciones ejecutivas recayeran en un consejero delegado y no en su nuevo presidente, Ángel Simón.