World News in Spanish

México: Su afición como antídoto contra el maleficio de los octavos

Una maldición que romper y el escenario perfecto para lograrlo. Cuatro décadas más tarde, México se aferra al hecho de jugar en casa para tratar de pasar, por fin, el techo de los octavos de final. La 'Tricolor' solo lo ha logrado dos veces en toda su historia, y ambas fueron como anfitriona: México 1970 y México 1986. Desde entonces, no han conseguido estar nunca entre las ocho mejores selecciones de la Copa del Mundo.

Y lo hace con un equipo plagado de jugadores que compiten en el campeonato doméstico. Una liga que lleva varios años en crecimiento -hasta el punto de haber pasado a importar más jugadores de Europa de los que envían al viejo continente- y que ahora va a medir su potencial real al nutrir la base del combinado nacional.

Sin embargo, el buque insignia del país azteca sí es un futbolista que está haciendo camino en Europa. Santiago Giménez llevará la manija del centro del campo mexicano tras cumplir su primera temporada completa en el Milán. Un equipo que ha tenido un final de campaña bastante raro, por otra parte. Pero, a sus 25 años, el mediocentro está en el punto exacto para tirar del carro y llevar a su país a sus mayores cotas de éxito.

El grupo, con República Checa, Corea del Sur y Sudáfrica, es propicio para que la Tricolor pueda pasar la primera fase y meterse en las eliminatorias, incluso, con una buena posición que le evite enfrentar a alguno de los 'cocos' en dieciseisavos. Tras la última decepción en Qatar 2022 -donde cayó en la liguilla-, México quiere brillar de nuevo delante de su gente.

Читайте на сайте