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Hombre habría estafado a decenas de personas con falsas casas prefabricadas. ‘El arquitecto realmente era su guardaespaldas’, dice hija de unos afectados

Un hombre de apellido Esquivel, de 31 años, fue capturado el 29 de abril en San Isidro de Heredia por agentes del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), como sospechoso de estafar a decenas de personas con la supuesta construcción de casas prefabricadas.

En su contra hay a menos 31 denuncias, cuyo perjuicio se estima en cerca de ¢136 millones y $350.000.

Personas afectadas en este caso relataron a La Nación cómo contactaron al sujeto, quien ahora cumple prisión preventiva en la cárcel de San Sebastián.

La hija de Javier y Silvia, una pareja de afectados que pidió que se protegiera su identidad, detalló que en el 2024 encontraron la oferta en Facebook, y le entregaron ¢7,5 millones, el equivalente a la mitad del pago para construir una casa prefabricada modular entregada por tráiler.

El propósito de ese pago también era reservar un espacio en una “lista de espera” para que su casa estuviese lista en noviembre de ese año.

Aunque empezaron a sospechar desde el primer momento, decidieron seguir adelante con el proyecto cuando fueron a una bodega de la empresa Ecobox en La Guácima de Alajuela y parecía que había, al menos tres, grandes proyectos en construcción.

“Parecía una fábrica con muchos empleados y todo serio. Unas semanas después, depositaron la plata. Volvieron a ir a la fábrica y estaba cerrada. Había una gente sacando cosas y tenía un rótulo del Ministerio de Salud; los que estaban ahí dijeron que los vecinos se quejaron y se iban a pasar a otro lugar más cerca del centro de Alajuela”, relató.

La empresa luego alquiló unas bodegas cerca del aeropuerto Juan Santamaría. Ya se acercaba la fecha de entrega, por lo que Javier visitó el lugar y se topó a Esquivel, quien le aseguró que el proyecto comenzaría en enero del 2025, que su casa era más grande y era mejor construirla en el sitio.

En enero, regresó a buscarlo y lo esperó varias horas; sin embargo, Esquivel le habría enviado a quien aparentaba ser su arquitecto.

“Mi papá trabajó mucho en construcción y estudió urbanismo; en general, él entiende de planos y permisos. Hablando con él, mi papá se dio cuenta de que el tipo no sabía de lo que estaba hablando. Meses después, averiguaron que ‘el arquitecto’ realmente era su guardaespaldas”, contó.

Javier siguió insistiendo, se parqueaba en la bodega por horas una vez a la semana. Si dejaban la puerta abierta de la bodega, él entraba a observar el lento avance de la construcción.

“Creo que la que terminó de confirmar que era una estafa fui yo, porque ellos se quejaban de que les daban largas y no parecía una empresa de verdad”, afirmó. En seguida, buscó en Facebook el nombre de la empresa y encontró un grupo con personas que afirmaban haber sido estafados.

Afirmaron haber hablado con otras víctimas que dieron incluso más dinero, como un señor que se endeudó con la tarjeta de crédito confiando en que iba a recibir una casa.

Problemas con plazos y contrato

Al igual que Javier y Silvia, María (nombre ficticio para conservar anonimato) supo de la empresa por Facebook.

En mayo del 2024, ella leyó solo reseñas positivas por lo que no vio problema en pagarle la mitad del monto, $26.000, más $5.000 adicionales para que le construyeran una acera sobre la cual construir la casa, para un total de $31.000: más de ¢14 millones al tipo de cambio actual.

La primera complicación para María era lograr que se estableciera un contrato, el cual logró en julio de ese año tras insistirle varias veces. Ella le afirmó que necesitaba que la casa estuviera lista en diciembre para que su madre, residente estadounidense, pudiera quedarse allí en una visita a Costa Rica.

Tras varias insistencias, él le aseguró que las obras iniciarían el 17 de setiembre del 2024.

“Llega el 17 de setiembre, no pasa nada, pasa una semana. ¿Dónde está la cuadrilla? ¿Dónde están los materiales?“, declaró. Afirmó que Esquivel le seguía dando excusas, hasta que finalmente le prometió empezar la construcción el 4 de noviembre.

“Yo le di un ultimátum, le dije: ‘O usted me manda alguien el 4 de noviembre o este contrato está cancelado por incumplimiento suyo’”, relató.

En octubre, mandó a un señor para un movimiento de tierra con el fin construir la acera. El hombre le afirmó a ella que Esquivel no le había pagado aún por ese trabajo.

“Llega el día, no manda a nadie y me dice: ‘No, no, no, mañana’. No, yo le dije: ‘4 de noviembre es el deadline. A mí no me importa nada, este contrato se cancela’“.

En esa conversación, ella le dio un mes para que le devolviera el dinero. Cuando llegó el 4 de diciembre, aseguró, él le dijo que no le devolvería el dinero porque ella incumplió el contrato al construir la casa con otra empresa.

Ella entró en contacto con otros afectados gracias a que el ingeniero del proyecto —quien asegura era un estudiante sin certificación—, había enviado un correo electrónico a los clientes a los que les debían los planos.

Así, empezaron a hablar entre ellos y a darse cuenta de que la situación era similar para otras decenas de personas. A partir de allí, María creó un grupo de WhatsApp donde actualmente hay 42 personas.

Los presuntos afectados también crearon un grupo de Facebook, donde el mismo sospechoso es miembro y ha publicado su versión de los hechos.

En una publicación del 8 de abril del 2025, Esquivel divulgó una captura de pantalla de una conversación con una presunta clienta que le dice que él “está mal asesorado”.

“Comentarios que motivan a seguir avanzando. Crear una empresa no es fácil, hay mucho que delegar pero pueden tener seguro que entre mis socios y mi persona, nuestra empresa siempre responderá de la mejor manera”, señaló.

En su última publicación en redes sociales, antes del arresto, Esquivel afirmó en un video que él era víctima de “difamación” por parte de clientes que no querían pagarle, a pesar de que ya tenían la obra gris en su propiedad.

La Nación consultó al Ministerio Público el estado actual de esta causa, tramitada dentro del expediente N.° 24-002234-0345- PE. La Fiscalía Adjunta de Fraudes detalló que “el caso se encuentra en investigación, en la etapa de recolección y análisis de prueba”.

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