Así son los aviones FOCA y el helicóptero MIKE que combaten el incendio de Los Gallardos
El incendio declarado en Los Gallardos (Almería) ha obligado a desplegar algunos de los medios aéreos más potentes con los que cuenta España para la lucha contra los incendios forestales. Entre ellos destacan cuatro aviones FOCA y un helicóptero MIKE, integrados en el amplio operativo movilizado para intentar frenar el avance de las llamas.
El incendio de Los Gallardos ha requerido un importante despliegue de medios por parte del Estado. Según el último balance facilitado por el Gobierno, en las labores de extinción participan más de 400 efectivos, 130 vehículos, siete aeronaves y dos drones, en un operativo coordinado entre la Unidad Militar de Emergencias (UME), la Guardia Civil, el Ministerio para la Transición Ecológica y Protección Civil.
Entre esos recursos destacan cuatro aviones FOCA y un helicóptero MIKE, dos de los medios aéreos más eficaces con los que cuenta el Ministerio para la Transición Ecológica para intervenir en incendios forestales de gran magnitud.
Qué son los aviones FOCA
Los FOCA son aviones anfibios especializados en la extinción de incendios forestales. Su principal ventaja es que pueden recoger miles de litros de agua directamente del mar, embalses o lagos sin necesidad de aterrizar, lo que les permite realizar varias descargas en muy poco tiempo cuando existe una masa de agua cercana.
Estas aeronaves forman parte de la flota estatal de lucha contra incendios y están diseñadas para actuar en grandes emergencias, donde resulta fundamental contener el avance de las llamas desde el aire mientras los equipos terrestres trabajan sobre el terreno.
Cómo trabaja el helicóptero MIKE
Junto a los aviones FOCA también opera un helicóptero MIKE, un helicóptero bombardero preparado para realizar descargas muy precisas sobre los focos más activos del incendio.
A diferencia de los aviones anfibios, este tipo de helicóptero puede maniobrar a menor altura y acceder a zonas de difícil acceso, como barrancos o laderas de fuerte pendiente. Para ello utiliza un helibalde o un depósito específico con el que carga agua en embalses, balsas o puntos de abastecimiento cercanos antes de regresar al frente del incendio.
Ambos medios trabajan de forma coordinada. Los aviones ayudan a contener el avance del incendio con descargas de agua de gran volumen, mientras que el helicóptero centra su actuación en los puntos donde se necesita una intervención más precisa.