Estos son los imponentes toros de Álvaro Núñez para la tarde que más expectación ha levantado en Pamplona
Pamplona alcanza este viernes 10 de julio el ecuador de su feria sumergida en una auténtica marea de expectación que ha dinamitado todas las previsiones. Las taquillas de la Monumental navarra lucen de forma oficial el codiciado cartel de "No hay billetes", habiéndose desatado una auténtica locura en los canales de reventa, donde las localidades de sombra han llegado a rozar la histórica cifra de los 400 euros. El motivo de semejante revuelo es un cartel rebosante de aroma, torería y máxima novedad: el desembarco de una finísima e imponente corrida de Álvaro Núñez, ganadería andaluza que repite tras su buena presentación el año pasado, y que representa la renovación genética del campo bravo. El envío, compuesto por cuatro toros cuatreños y dos cinqueños, ha arrojado una estampa zootécnica impecable en la báscula con pesos muy equilibrados entre los 565 y los 595 kilos, alternando llamativas capas coloradas, negras y castañas.
Esta mañana, con el casco antiguo abarrotado de miles de personas, los astados de sangre Domecq han completado una carrera veloz y movida, deteniendo el cronómetro en 2 minutos y 32 segundos. La velocidad de las reses ha propiciado momentos de gran tensión, saldándose el parte médico provisional con cinco corredores heridos trasladados al Hospital Universitario de Navarra por diversos golpes y contusiones, afortunadamente sin registrarse heridos por asta de toro en esta ocasión.
Abre la tarde el genio universal de La Puebla del Río, Morante de la Puebla, un torero de culto e imprescindible para comprender el misterio y la vertiente más artística de la tauromaquia contemporánea. Morante, dueño del repertorio de capote más sublime y variado del escalafón, pisa el albero pamplonés dispuesto a regalar esa imprevisible inspiración que lo convierte en una leyenda viva capaz de poner a los casi veinte mil espectadores de acuerdo.
En segundo lugar comparece el gran triunfador de la temporada, Borja Jiménez. El diestro de Espartinas encarna el compromiso absoluto con la verdad y la pureza del toreo, habiéndose convertido en un nombre indispensable de los carteles de relumbrón tras su histórica y rotunda Puerta Grande en Las Ventas. Jiménez es sinónimo de valor sereno, colocación milimétrica y muletazos largos y ligados de trazo impecable.
Completa esta terna netamente sevillana el aroma y la despaciosidad de Pablo Aguado, el torero que revolucionó los cimientos del toreo moderno tras desorejar por completo a la corrida de Jandilla en la Maestranza. Aguado, fiel devoto de la naturalidad y la sobriedad sin efectismos, es capaz de elevar las faenas a una dimensión espiritual gracias a su cadencia, empaque y una armonía que evoca a las figuras más legendarias de la historia.
Este es el orden en que serán lidiados los toros:
1º, "Asustado", nº 3, negro mulato chorreado, de 565 kg, con el que Morante de la Puebla abrirá la tarde.
2º, "Gavilán", nº 42, colorado, de 570 kg, asignado para el primer turno de Borja Jiménez.
3º, "Gruñón", nº 67, negro listón, de 590 kg, para Pablo Aguado.
4º, "Billetero", nº 36, negro mulato listón, de 590 kg, destinado al sevillano Morante de la Puebla.
5º, "Juncoso", nº 39, colorado ojo de perdiz, de 590 kg, para la entrega de Borja Jiménez.
6º, "Gavilán", nº 3, colorado, de 595 kg, encargado de cerrar la tarde en las manos de Pablo Aguado.
Como reservas en las dependencias del coso foral por si el pañuelo verde asoma al palco presidencial, aguardan dos serios astados: el primer sobrero, "Asturiano", nº 24, castaño, de 575 kg con la divisa titular de Álvaro Núñez; y el segundo sobrero, "Mágico", nº 4, negro mulato, de 580 kg con el hierro gaditano de La Palmosilla. La corrida comenzará puntualmente a las 18:30 horas.