World News in Spanish

¿Por qué millones de familias arriesgan su salud quemando plástico cada día? El alarmante estudio que expone la desigualdad energética global

La pobreza energética ha forzado a millones de ciudadanos en países en desarrollo a convertir los residuos plásticos en su principal fuente de energía doméstica ante la falta de alternativas seguras. Un reciente estudio publicado en la revista Nature Communications y liderado por la Universidad de Curtin, ha arrojado luz sobre una realidad sombría que permanecía oculta en barrios urbanos de bajos ingresos, donde el plástico se emplea para cocinar, calentar los hogares e incluso ahuyentar insectos cuando los suministros convencionales son económicamente inalcanzables.

Un fenómeno invisible que amenaza la salud pública

El trabajo, que recabó testimonios de más de 1000 personas en 26 países, confirma una práctica extendida: uno de cada tres encuestados admitió conocer hogares que recurren sistemáticamente a la incineración de envoltorios, bolsas y botellas. El Dr. Bishal Bharadwaj, del Instituto Curtin para la Transición Energética (CIET), destaca que "este es un problema que en gran medida ha estado ocurriendo de forma invisible en las comunidades y sobre el cual ha sido difícil obtener datos precisos".

Esta dependencia del plástico como combustible, lejos de ser un acto de negligencia, es el resultado directo de la carencia de servicios fiables de recogida de basuras y del coste prohibitivo de fuentes energéticas más limpias. Los hogares utilizan desde fogones de tres piedras hasta hornillos improvisados, lo que genera una exposición directa a humos tóxicos en áreas densamente pobladas. El profesor Hari Vuthaluru, coautor del informe, subraya el peligro específico de quemar policloruro de vinilo (PVC), al ser "extremadamente preocupante" su presencia frecuente y la liberación subsiguiente de dioxinas y furanos. Estas sustancias, que persisten en el ambiente, están vinculadas a problemas severos como el cáncer y daños al sistema inmunitario, afectando de manera desproporcionada a mujeres, niños y ancianos.

El riesgo de la contaminación alimentaria y la urgencia de soluciones

La amenaza trasciende la inhalación directa. El Dr. Pramesh Dhungana advierte que los efectos nocivos se integran en la cadena trófica, ya que el 60% de los encuestados considera muy probable que los químicos tóxicos contaminen el agua y los alimentos preparados en entornos próximos a estas fogatas. La evidencia recogida apunta a que los compuestos perjudiciales se acumulan en el suelo y en productos como los huevos, consolidando una crisis sanitaria silenciosa en comunidades que ya soportan múltiples desafíos sociales.

Ante un escenario donde se prevé que el consumo de plásticos se triplique para el año 2060, la profesora Peta Ashworth, directora del CIET, enfatiza que las medidas punitivas son insuficientes. "La gente solo hace esto porque no tiene alternativas más seguras", afirma la experta, señalando que cualquier estrategia real debe abordar "la pobreza energética extrema, el acceso inasequible a combustibles más limpios y la insuficiencia de los servicios de gestión de residuos". El estudio reclama una intervención institucional urgente que priorice el saneamiento y el acceso a la energía moderna, lejos de simples advertencias, para proteger a los residentes más desfavorecidos del planeta.

Читайте на сайте