World News in Spanish

El fútbol vuelve a unir a España: casi dos millones de aficionados reciben en Madrid a los campeones del mundo

«Tenemos que estar muy orgullosos del país futbolístico que tenemos. Tanto vosotras como nosotros como las categorías inferiores, todos ganando, todos jugando bien. Y no sólo ganando, sino lo que desprendemos, el estilo de fútbol, la cultura. Muchos nos envidian», le decía Mikel Merino a Aitana Bonmatí en «Dazn». La selección española de fútbol es en la actualidad campeona del mundo masculina y femenina. Pero es que además los chicos también son campeones olímpicos y de Europa, y las chicas subcampeonas continentales y en los Juegos pelearon por las medallas hasta el final (acabaron cuartas). No se ha visto un dominio así nunca. La pelota hoy habla en español. La Roja es la única selección que ha repetido el título mundial en el siglo XXI: Brasil ganó en 2002, Italia en 2006, España en 2010, Alemania en 2014, Francia en 2018, Argentina en 2022 y de nuevo España ahora.

Aficionados de toda España

El vuelo de los campeones procedente de Nueva York aterrizó en Madrid a las 14:25. Desde mucho antes las calles de la capital ya estaban llenas de aficionados con camisetas y gorras de la selección, y con abanicos, desafiando los 35 grados que llegó a marcar el termómetro. Según pasaban las horas, la multitud crecía. Personas de todo el país, algunas que improvisaron el viaje, otras que pidieron el día libre en el trabajo para ir a saludar a los campeones, y muchos niños y niñas que en 2010, cuando España colocó la primera estrella en la camiseta, no habían nacido. Se le atribuye al escritor uruguayo Eduardo Galeano la frase: «El fútbol es lo más importante de las cosas menos importantes». En España el deporte volvió a servir como elemento vertebrador porque pone a casi todo el mundo de acuerdo y con una ilusión común. Mañana ya volveremos a las discusiones de ayer.

Zarzuela y La Moncloa

Del avión bajó el capitán Rodri con el trofeo en la mano. Lo seguía sosteniendo como el que sujeta a un bebé. La primera parada era Zarzuela, el reencuentro con los Reyes, con los que ya habían celebrado en Nueva Jersey. En el pasamanos, Felipe VI se paró a hablar con Rodri y Luis de la Fuente, también con Nico y Gavi. A Cubarsí le chocó la mano más que dársela, lo mismo que a Lamine Yamal, con el que luego se dio un abrazo. Son los dos adolescentes del equipo. No era un día para cumplir a rajatabla el protocolo. Antes de la foto, el Rey acarició la copa. «Venís cansados, pero qué cansancio más rico», comenzó el Rey. «Habéis sufrido, regresáis cansados y magullados, habéis recibido alguna crítica ya esfumada, pero ¿qué es eso comparado con traer la copa? Habéis sacado la garra con vuestra técnica, con paciencia con vuestro estilo. Habéis sido una piña, generosos, lleváis ya para siempre esas dos estrellas, pero sois todos un conjunto estelar», prosiguió, antes de hacer un guiño a la selección femenina, también campeona. «Cuando juega nuestra selección jugamos todos, y ahora cuando habéis ganado lo habéis hecho para toda España. Os queda por delante mucha celebración, pero lo vais a disfrutar, quedaos con cada momento, mirada, lágrima, aplauso, beso y abrazo que vais a recibir hoy y durante tanto tiempo. Os lo habéis ganado», concluyó. El regalo fue una camiseta para cada miembro de la Familia Real. Pero no una cualquiera, una ya con las dos estrellas en el pecho.

 

El autobús se dirigió después al Palacio de La Moncloa, donde el acto oficial se repitió con el presidente Pedro Sánchez, pero también hubo otro más informal con los trabajadores y sus familiares, en el que Luis de la Fuente habló de la «emoción y orgullo de representar a un país maravilloso» y Rodri de que «ganar con tu país es lo más bonito». Pedro Sánchez deseó que en 2030 se haga bueno el dicho de que no hay dos sin tres, porque España ha ganado las dos finales mundialistas que ha jugado. «Y como anfitriones», añadió.

 

Entonces ya sí era el momento de la gente. La fiesta de verdad, con cambio de autobús para hacerlo descapotable. Se leía el lema: «Reyes del mundo». Por las calles de la capital había 1,8 millones de aficionados, según la Delegación del Gobierno en Madrid, y en el «descapotable» el ambiente iba a más, con DJ Borja Iglesias, los jugadores del Atlético haciéndose una foto con la bandera de España y el escudo del Atlético. Alrededor de las 22:00 los campeones del mundo llegaron a Cibeles. La imagen aérea era impresionante, con la plaza y las calles aledañas llenas. Fueron presentados uno a uno, se le cantó el cumpleaños feliz a Baena, se abrazaron, saltaron y celebraron. Hasta Luis de la Fuente se soltó, cantando unas estrofas de Julio Iglesias.

Читайте на сайте