Attaoui: "Sé que mi estrategia es arriesgada, pero es la que me funciona"
Moha Attaoui (Beni Melal, 2001) superó las series de 800, la carrera seguramente más complicada de todas. Es el actual subcampeón de Europa y en Birmingham no se pone límites. Las series fueron por la mañana que, asegura, siempre le «cuesta más». Las semifinales de hoy también lo son (13:20 en España, Teledeporte; pero una hora menos en Birmingham).
Las series fueron a las 10:45. ¿A qué hora se levanta?
Madre mía, es un castigo para mí. Pues sobre las 7 de la mañana más o menos para desayunar. Aunque bueno, incluso habría que despertarse un poco antes porque se supone que hay que desayunar cuatro horas antes, desayunar algo así fuerte para ganar un poco de energía y después, al estadio sobre las 8:30 más o menos, un par de horas antes de competir.
Hay un día de descanso antes de semifinales. ¿Qué hace?
Es muy fácil. Al final es descansar lo máximo posible. Ese día se agradece un poco, y más viendo que la carrera es por la mañana. Puedes dormir un poco más y se aprovecha para descansar lo máximo posible. No solemos hacer nada especial, la verdad. Con rodar 15-20 minutos para mover un poco las piernas yo creo que es suficiente. El trabajo ya está hecho y sólo hay que mantener y estar lo más fresco posible.
Para la final tampoco tendría que mantener el horario de levantarse...
Eso ya es perfecto: sería dormir hasta tarde, desayunar, comer también tarde, echarse la siesta y luego a competir.
"Con David Barroso compito desde categorías inferiores. Él ganaba y yo no pasaba a la final"
Llegó al Europeo después de enfadarse en el Campeonato de España con la plata.
Sí, me fui un poco disgustado porque no salió como quería. Creo que llegaba mejor que las semanas anteriores, porque había empezado el verano muy bien, pero luego tuve muchos altibajos. Pude entrenar un par de semanas antes del Campeonato de España y me empecé a encontrar mucho mejor. Se vio que tenía piernas en la final, que había recuperado más o menos mi nivel, pero corrí bastante mal, yo creo, y por eso también me fui un poco disgustado, por mi táctica, porque al final es lo que más me cuesta. Aunque, bueno, también hay que asumir que tenía un rival superfuerte enfrente, que es David Barroso, que lleva un año impresionante. No era cosa fácil.
Su táctica suele ser salir detrás. Alguna vez le ha tentado ir delante y no le ha funcionado.
Lo que mejor me viene es correr siempre desde atrás, pero mucho más en carreras rápidas, porque la gente como que se suicida un poco y yo paso a un ritmo que sé que es todavía rápido y estable, pero puedo correr más o menos igual la segunda vuelta. En carreras tácticas de ritmo medio sí que tengo que estar un poco colocado más adelante, porque si es un ritmo medio todos lo llevan bien, todos tienen fuerza y cuesta mucho adelantar posiciones en el segundo 400. Tengo que mejorar en eso, en el aspecto táctico. El año pasado quise probar a salir fuerte en una carrera rápida, pero yo tampoco soy un chico superrápido y no puedo salir a suicidarme porque lo pago. Lo he intentado más de una vez y se ha visto que no me funciona. Correr desde atrás también tiene su riesgo, porque se te cae alguien, hay algún empujón o lo que sea, y te lo comes. En París, en la Diamond League, calentando y demás, me encontraba muy bien, estaba muy motivado. Salí bien colocado, y en el 250 se cayó un chico y ya eso me fastidió toda la carrera. Me fui como a la calle tres, luego intenté recuperar esos metros perdidos lo más rápido posible, pero ya gastas mucho. Sé que es una táctica un poco arriesgada, pero al final me ha ido muy bien todos estos años. Lo que tengo que hacer es pulir un poco unos detalles y ya está.
Se lleva muy bien con David Barroso [también disputa las semifinales].
Sí, sí, sí. De hecho, estamos juntos en la habitación. Me llevo muy bien con él. Nos conocemos desde hace muchísimos años. Coincidimos en campeonatos de categorías menores, él ganaba y yo quizás no pasaba ni a la final. Hablamos muchas veces. Estamos pendientes el uno del otro. Somos rivales en la pista y amigos fuera de ella. Ahora compartimos un campeonato, sabemos que venimos muy bien los dos. Hay que aprovechar el momento e ir a por todas.
En el Mundial sub’20, Alejandro Ríos fue bronce. ¿Lo conoce?
Sí, porque le entrena Antonio Serrano en Madrid. Algunos días que me pillaba de paso he estado entrenando con ellos. El sábado subí a saludar a Antonio y justo estaba hablando por teléfono con Alejandro, planificando un poco la táctica de carrera, porque corría de madrugada. Cuando me desperté lo primero que vi al coger el móvil fue eso: medalla de bronce de Ríos en 800. Me salió un vídeo y estuve viendo la carrera. La verdad es que muy bien, hay futuro.
"Es increíble, el nivel no para de crecer, no paran de salir atletas nuevos y eso hace que tengas que estar siempre al pie del cañón"
Y luego, a nivel internacional, ha explotado el estadounidense Cooper Lutkenhaus...
Sí, sí, sí, el niño.
Ya había un nivelazo en el 800 y sigue saliendo gente buena.
Es increíble. Me acuerdo de que en Roma [2024] hubo seis series. En cada serie había un par de chicos con 1:44. Y ahora ves todas las series en este campeonato y hay tres o cuatro con 1:43, con 1:42 incluso. Y alguno, como Tual, con 1:41. El nivel no para de crecer. No paran de salir atletas nuevos y también eso como que nos retroalimenta; nos hacemos mejores los unos a los otros. No te puedes despistar y tienes que estar ahí siempre al pie del cañón.
Ha sido una temporada de verano rara: empezó haciendo marca personal en 1.500 y después tuvo dos 800 irregulares.
La verdad es que sí. Estaba entrenando muy bien en Saint Moritz. Había entrenado antes de eso también en Sierra Nevada. O sea, llevaba dos bloques de entrenos muy buenos. Y nada, abrí la temporada muy motivado, con muchísima confianza. Sabía que estaba muy bien, hice 3:31 en el 1.500 y me veía con mucho margen. Sinceramente iba a Estocolmo y a Oslo pensando en ganar las carreras, en estar sobre mi marca, pero de un día para otro me empecé a encontrar muy mal. No sabía la razón. Corrí muy mal esas dos carreras. Me hice una analítica y salió que había tenido el hierro bajo, había cogido una infección. Se me juntaron unas cuantas cosas. Me ha costado bastante recuperar todo, hasta que no pude entrenar otra vez un par de semanas, hacer como un pequeño bloque, no recuperé mis sensaciones.
¿Cuándo siente que está preparado?
Cuando pude entrenar esas dos semanas seguidas más o menos saqué entrenos bastante buenos, alguno incluso mejor que los del año pasado. Y dices: «Joder, pues tan mal no estoy». Empiezas a confiar otra vez y haces como un reset. Borras las anteriores, no te acuerdas de ellas y ya está.
"En la cámara de llamadas me gusta estar nervioso. Me saca la chispa y me mete en carrera"
En la cámara de llamadas, ¿cómo lo vive? ¿Se puede decir que empieza la carrera ahí?
Yo intento estar a mi bola. Intento estar centrado. Me gusta estar muy nervioso, como con algo de presión. Es como que me mete en carrera y salgo ya como con la chispa esa de, bueno, de querer, de las ganas al cien por cien y de querer competir y de querer hacerlo bien. Suelo estar muy, muy nervioso y sólo me centro en mis cosas.
¿Ha podido ir a Torrelavega recientemente?
Pues la verdad es que hace mucho que no voy. Iré después de este campeonato a ver a mi familia y a mis amigos. Aprovechas para desconectar un poco.