Imbroda alerta sobre Ceuta: "Hemos estado a punto de plegar y regalar la bandera de España"
El presidente de Melilla, Juan José Imbroda, ha defendido que ahora es el momento de apoyar a Ceuta, "por solidaridad y patriotismo” dada la gravedad de lo que ha ocurrido. Tal ha sido la magnitud del impacto que la "situación se ha acercado a regalar la bandera de España"
A preguntas de los periodistas, Imbroda ha mostrado el respaldo de Melilla a que Ceuta reciba del Estado una partida especial de 25 millones de euros para la atención a los menores migrantes, una medida “lógica” porque “la hecatombe que tiene Ceuta es de garabatillo”.
Aunque ha recordado que a Melilla también le vendría bien todo el apoyo económico necesario del Gobierno nacional, ha dejado claro que desde su Gobierno no se va a poner ninguna pega ni va a “incordiar para que se desvíe el foco de atención de Ceuta”, que es la prioridad.
“Es hora de atender a Ceuta y resolver su gran problema, pero una vez resuelto, Melilla también pedirá lo que le corresponde, que es que se le compense ese gran esfuerzo que está realizando por una atención a unos menores extranjeros no acompañados cuya llegada a la ciudad el Gobierno de España debería evitar”, ha dicho.
Asimismo, el número dos del Ejecutivo melillense ha instado al Gobierno de España a activar el acuerdo de readmisión de menores que tiene suscrito con Marruecos, que no se ha aplicado pese a la presión que supone la inmigración infantil.
Reclama el apoyo del Gobierno
Por otro lado, Imbroda ha reclamado soluciones a los ministros que están viajando a Ceuta en los últimos días, entre ellos el de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, cuya visita no espera en Melilla porque “realmente no hace falta”.
No obstante, sí le ha reclamado que hable con las autoridades marroquíes para restablecer una reciprocidad en el paso de mercancías en régimen de viajeros por las fronteras terrestres de Ceuta y Melilla para que no ocurra lo que sucede desde la reapertura fronteriza en 2022, que únicamente pasan desde Marruecos a las ciudades y no al revés. EFE