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Óscar Puente se enfrenta a una oleada de críticas tras sus acusaciones contra Felipe VI: “Insultar al Rey es fácil, lo difícil es asfaltar autopistas”

Óscar Puente ha vuelto a colocarse en el centro del huracán político y mediático.

Después de criticar el saludo del Rey Felipe VI a Javier Negre en un acto no protocolario, el ministro de Transportes ha elevado el tono y ha acusado al monarca de “contaminar su imagen” por fotografiarse con quien, según él, ha insultado gravemente a la Corona. “El Rey es un símbolo y no es inocuo junto a quién se fotografía”, escribió en redes.

La frase detonó una oleada de críticas que ha cruzado partidos, analistas y usuarios, reavivando el debate sobre la relación entre el Gobierno y la Casa Real.

Puente insistió en que la imagen del comunicador “se limpia” al aparecer junto al jefe del Estado y calificó la escena del 7 de agosto como una “absoluta ignominia”.

En su réplica a quienes cuestionaban su postura, lanzó una frase que se viralizó en minutos: Insultar al Rey es fácil, lo difícil es asfaltar autopistas”.

El comentario fue interpretado como un intento de contraponer su gestión en infraestructuras con la polémica que él mismo había generado.

El PP habla de “estrategia electoral” y ve a Puente como ariete de Moncloa

Las reacciones no tardaron en llegar. Desde Génova, se acusa a Puente de formar parte de una estrategia electoral diseñada por Pedro Sánchez para movilizar al electorado más radical en el tramo final de la legislatura.

Fuentes populares sostienen que el Gobierno está preparando una ofensiva política en torno a la Corona y que Puente será una de las voces encargadas de tensionar el debate. “Este PSOE hará lo que sea necesario para rascar votos”, señalan.

 

Analistas y dirigentes del PP apuntan incluso a que el Ejecutivo podría explorar movimientos simbólicos hacia un referéndum entre Monarquía y República, hipótesis que algunos consideran parte del clima de confrontación que rodea a Sánchez.

La diputada Cayetana Álvarez de Toledo llegó a deslizar que aspira a presidir una hipotética III República, comentario que alimentó aún más la discusión.

Una relación institucional en estado crítico

La polémica se suma a un deterioro que, según fuentes socialistas citadas por La Razón, se arrastra desde hace meses.

La relación entre Moncloa y Zarzuela estaría “rota”, y la Casa Real intenta reducir la exposición del Rey a la atmósfera de crispación que rodea al presidente.

El propio Juan Carlos I lamentó recientemente las trabas que, según él, Sánchez ha puesto a la interlocución tradicional entre el jefe del Estado y el jefe del Gobierno.

Puente, lejos de rebajar el tono, mantiene su discurso y sostiene que su crítica es institucional, no personal.

Pero el impacto político ya está servido: el ministro se ha convertido en protagonista de una nueva tormenta que vuelve a tensar la relación entre el Gobierno y la Corona.

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