Russell Crowe sobre el guion de Gladiator: "Es una basura, pero soy el mejor actor del mundo".
A comienzos del nuevo milenio, Ridley Scott sorprendió al público con Gladiator (2000), una superproducción ambientada en la antigua Roma y protagonizada por Russell Crowe. La historia de Maximus Decimus Meridius, el general traicionado por Cómodo que termina convertido en gladiador, se transformó en uno de los mayores éxitos de taquilla del siglo XXI. La película ganó cinco Óscar, entre ellos Mejor Película y Mejor Actor, y superó los 460 millones de dólares de recaudación mundial.
El proyecto comenzó con David Franzoni, que había destacado por su trabajo en Amistad (1997). Su primer borrador giraba en torno a un gladiador llamado Narciso y su enfrentamiento con el emperador Cómodo. Para documentarse, recurrió al ensayo Those About to Die (1958) de Daniel P. Mannix, además de fuentes históricas como la Historia Augusta, Herodiano y Casio Dio.
Cuando los productores presentaron la idea a Ridley Scott, el director quedó fascinado y aceptó dirigirla. Una vez dentro del proyecto, quiso incorporar al guionista John Logan para elaborar una nueva versión del texto. Sin embargo, el desarrollo se volvió lento y complejo, y apenas dos semanas antes del inicio del rodaje los actores empezaron a mostrar dudas sobre el guion. Para reforzar la dimensión emocional de la historia, se contrató a William Nicholson, mientras Franzoni regresaba como productor para supervisar los cambios.
El descontento de Russell Crowe con los diálogos
Fue en ese momento cuando Russell Crowe expresó abiertamente su malestar con los diálogos. Nicholson relató una anécdota en el Festival de Guionistas de 2006 que ilustraba la tensión. Crowe le dijo que el guion era “una porquería”, pero que él era “el mejor actor del mundo” y podía hacer que incluso los peores diálogos funcionaran. Nicholson admitió que probablemente tenía razón y que sus líneas no estaban a la altura.
La actitud crítica del actor se mantuvo durante toda la producción. Crowe cuestionó numerosos aspectos del texto y llegó a abandonar el set en varias ocasiones por desacuerdos. Un ejecutivo de DreamWorks reveló posteriormente que el actor intentó reescribir el guion entero durante el rodaje y que incluso se negó inicialmente a pronunciar una de las frases más célebres del tráiler: “Me vengaré, en esta vida o en la próxima”.