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Las islas Canarias, en el punto de mira de Marruecos: estas son las tropas españolas que defienden el archipiélago

Marruecos y España han tenido, a lo largo de la historia, relaciones convulsas. Sobre todo, a partir de la independencia del primero en 1956. Desde ese año ha habido choques constantes y retos diplomáticos entre los dos países. Aparte de las cuestiones que rodean a la inmigración, también se ha cocado por asuntos territoriales y de soberanía. Rabat ha desplegado desde su autonomía una política expansionista que ha pasado por distintas fases. La intención de crear un Gran Marruecos llevó a la expulsión de los españoles del antiguo protectorado y luego, en la década de los setenta, de las colonias (después provincias) de Ifni y Sáhara Occidental.

A partir de ahí, tras la famosa Marcha Verde, las intenciones de Marruecos frente a los restos de las posesiones españolas han sido poco disimuladas. Ceuta y Melilla están rodeadas por la valla y las concertinas. Recientemente, Estados Unidos –que siempre ha sido aliado de Rabat– ha hecho declaraciones en pos de que las dos plazas sean entregadas al país africano. No obstante, y pese a esos movimientos alrededor del estrecho de Gibraltar, Marruecos tiene otra obsesión: las islas Canarias. El archipiélago de soberanía española que se encuentra en frente de las costas del Sáhara occidental. Allí también se encuentra la proyección del reino africano que, una vez más de forma poco encubierta, siempre ha deseado el control de estas.

En la actualidad, los roces entre España y Marruecos por el archipiélago canario han sido continuos. Uno de los movimientos más polémicos fue el realizado en 2020 por el parlamento marroquí cuando aprobó una ley en la que delimitaba las aguas entre su país y las de posesión española en las islas. Las líneas violaban de forma flagrante la soberanía ibérica y se elevaron quejas desde el gobierno español. Después, en 2024, tras una serie de tensiones, la Armada marroquí organizó unas maniobras navales a tan solo 125 kilómetros y prácticas de tiro a 140 kilómetros de las aguas canarias. En 2025 se conoció que Marruecos estaba levantando su industria militar gracias al apoyo de Estados Unidos e Israel. Rabat ha adquirido toda una serie de modelos de drones kamikaze y vigilancia de última generación. Incluidos vehículos autónomos marítimos que sustituirán a las tradicionales patrulleras pilotadas.

Por último, en 2026, y aunque está a una distancia considerable de las costas canarias, Marruecos construyó y amplió su base aérea en Dakhla (la antigua Villa Cisneros). Allí, y otra vez con la asistencia de Estados Unidos, Rabat ha levantado unas instalaciones militares que permiten el vuelo tanto de aviones de combate como de helicópteros y, por supuesto, drones de distintas clases. La base mira de reojo al archipiélago español al igual que contempla el sur del Sáhara, donde se vigila de cerca los movimientos saharauis.

El paso mes de marzo en una entrevista realizada al delegado del Frente Polisario en España, Abdulah Arabi, este declaró: «Que a nadie le quepa duda: Marruecos tiene pretensiones expansionistas que afectan a Canarias». No se puede obviar que es una afirmación realizada desde una clara intención política de llamar la atención del gobierno español, pero no por ello es menos cierta.

Frente a los movimientos de Rabat, ¿de qué dispone España para defender su soberanía en Canarias? A principios de año, el jefe del Estado Mayor del Cuartel General del Mando de Canarias, el general Alfonso Pardo de Santayana, habló para los medios de comunicación y declaró que el tablero en el que se mueve el archipiélago es «muy complejo». Según desarrolló: «las islas no son un destino más dentro del despliegue del Ejército de Tierra». Esta área obliga a las fuerzas armadas a «pisar el terreno» así como a «ocupar de manera física espacios que se consideran estratégicos para garantizar la soberanía y la seguridad».

Santayana advirtió que las Canarias son un punto sensible en el frente sur de España debido a los flujos migratorios irregulares y a las «actividades ilícitas» que se mueven en la penumbra. Sin mencionarlo, con esta retórica Santayana señaló hacia Marruecos como un verdadero competidor y desestabilizador de la región.

Las fuerzas armadas de tierra disponen de dos áreas donde tienen situadas unidades, la primera en Las Palmas y la segunda en Santa Cruz de Tenerife. En la primera hay siete formaciones entre las que se incluyen un grupo logístico y un batallón del Cuartel General de la Brigada Canarias XVI. Aparte, se halla la mencionada brigada, así como dos regimientos de infantería, Soria n.º 9 y Canarias n.º 50, y, por último, el Regimiento de artillería antiaérea n.º 94.

Respecto a Santa Cruz de Tenerife, y siempre usando las fuentes oficiales del Ministerio de Defensa, allí están destinadas la Agrupación de apoyo logístico n.º 81, el Batallón de zapadores XVI, Batallón de helicópteros de maniobra VI, el Regimiento de artillería n.º 93, el Regimiento de infantería Tenerife n.º 49 así como el Mando de Canarias y la Quinta Subinspección General del Ejército (Canarias).

Además de esas agrupaciones, en Canarias están establecidas ocho unidades aéreas. Entre estas el Ala 46, los escuadrones de vigilancia aérea n.º 21 y n.º 22 así como la Escuadrilla de circulación aérea operativa de Las Palmas. Eso sin contar con las destinadas por parte de la Armada y que forman el designado Mando Naval de Canarias (ALCANAR).

Ya sea en Las Palmas o en Santa Cruz de Tenerife, las unidades desplegadas llevan años adiestrándose y haciendo ejercicios de cara a combatir futuras amenazas, lleguen desde donde lleguen. Esta misma primavera, el Mando de Canarias puso en marcha una serie de maniobras en las cuales las unidades se dispersaron por el archipiélago haciendo labores de control, vigilancia, reconocimiento y patrulla. A eso se unieron otras actividades educativas y de presencia operativa. Algunas de las formaciones que tuvieron que realizar tareas intensas fueron el Soria n.º 9 y el Tenerife n.º 49. El primero desplegado en distintas ubicaciones, mientras el segundo se centró en el territorio que le dio nombre.

Esta clase de ejercicios militares no son raros en las islas. De hecho, son bastante comunes, puesto que a lo largo del 2026 ha habido distintos ejemplos en los que se ha insistido tanto en la alerta temprana para identificar movimientos del enemigo, como de simulacros de ataque en los cuales se han utilizado sistemas antiaéreos provenientes del regimiento n.º 93. Así, y como indicaba un especialista, las Canarias se han transformado en una red de vigilancia y patrullas que cuenta con drones y otros medios de última generación para defender la soberanía española.

Hecha esta revisión queda preguntarse ¿es suficiente para evitar cualquier maniobra ofensiva por parte de Marruecos? Está claro que, por ahora y no hay indicios de ello, Rabat no está en esa fase de exigir el territorio mediante una acción militar. España puede desplegar pocas tropas aquí en comparación con lo que hay frente a sus costas. Sin embargo, el país ibérico cuenta con el respaldo de la UE, así como podría tener la ayuda de otros actores en la zona que no ven con buenos ojos lo que hace Marruecos. Así mismo, los recursos y material del que podría echar mano España serían ingentes. Haciendo una pequeña comparación, en 2026 la Administración de Defensa asignó al ejército marroquí lo equivalente a 6.900 millones de euros. En cambio, España invirtió un total de 33.123 millones en materia militar.

Las Canarias no estarán en peligro y seguirán siendo españolas si el gobierno de turno continúa con una política inteligente de no ceder ante Rabat. Así mismo será importante no despistarse en cuanto a cuestiones de disuasión, modernización y despliegue de las fuerzas armadas en la isla. Todo depende de nosotros, ya que Marruecos aprovechará cualquier punto débil de España para mover el hito hacia una futura –aunque poco probable– integración.

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