Kylian Mbappé marca en el Real Madrid - Málagas y las cámaras enfocan lo que hace Ester Expósito
Ester Expósito ha celebrado con alborozo el tercer gol del Real Madrid al Málaga, el que ha marcado Kylian Mbappé. La actriz ha saltado y ha mostrado su alegría.
El gol llegó con la firma de Mbappé, pero el carril que lo hizo posible lo abrió Trent Alexander-Arnold con una asistencia medida que el francés remató al primer toque, cruzado y con el interior, sin que Alfonso Herrero pudiera hacer nada al minuto 29. Tres goles en menos de media hora: el Real Madrid, con José Mourinho en el banquillo, aplastó al Málaga en el Santiago Bernabéu antes de que el partido pudiera respirar.
Una apisonadora en el Bernabéu
La imagen que dejó el equipo blanco en esa primera media hora fue la de una manada de búfalos conquistando su territorio, con una intensidad física que el Málaga fue incapaz de contener. El marcador ya lucía un contundente 3-0 antes de que se cumplieran los treinta minutos, dejando el encuentro prácticamente resuelto en el tramo inicial. Mourinho parece haber recuperado para su equipo la aportación de Jude Bellingham desde la segunda línea, un recurso del que el Madrid careció durante buena parte de la temporada anterior.
Bellingham, el motor de todo
El centrocampista inglés fue el gran protagonista de la tarde con un doblete. El primero llegó al minuto 18: Bellingham recuperó un balón que Recio le quitaba a Mbappé, condujo hasta el área y batió a Alfonso Herrero con un disparo raso cruzado. La jugada reunió presión, oportunismo y una energía que recordó a su mejor versión de la primera temporada en el club blanco, cualidades que según la crónica le habían faltado al equipo la campaña anterior. El VAR revisó una reclamación del Málaga sobre ese tanto, porque Recio denunció un golpe en la cara durante la disputa, aunque el gol fue validado al no encontrarse nada sancionable. El segundo llegó al minuto 25 cuando un remate de Mbappé que Herrero rechazó mal dejó el balón vivo para que Bellingham lo empujara de cabeza, con la involuntaria colaboración de Puga al intentar despejar. La dupla entre Mbappé y el inglés se retroalimentó durante toda esa primera media hora, con el francés generando espacios que Bellingham aprovechó y viceversa.