Una serpiente viajó oculta en un cargamento militar hasta una isla del Pacífico: 40 años después, casi todas las aves nativas desaparecieron
Durante miles de años, las aves de Guam evolucionaron en un territorio sin serpientes terrestres capaces de trepar hasta sus nidos. Ese equilibrio comenzó a romperse después de la Segunda Guerra Mundial, cuando el intenso movimiento de barcos, aviones y equipos militares abrió una ruta involuntaria para la llegada de un depredador que no pertenecía al ecosistema insular.
La invasión avanzó con tal discreción que sus consecuencias tardaron décadas en comprenderse. Mientras los ejemplares se multiplicaban entre la vegetación, varias especies emplumadas empezaron a desaparecer de diferentes zonas de la isla, un patrón que posteriormente permitió a los investigadores reconstruir uno de los colapsos ecológicos más graves documentados en el Pacífico.
¿Cómo invadió Guam la serpiente arbórea marrón desde bases militares?
A finales de la década de 1940, la serpiente arbórea marrón (Boiga irregularis) ingresó a Guam como polizón en pertrechos bélicos tras la Segunda Guerra Mundial. A pesar de la falta de registros sobre el embarque inicial, diversos avistamientos informales antecedieron a su identificación formal en 1953. Según la reconstrucción de la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos, el fenómeno biológico no derivó de un espécimen solitario, sino de un grupo reducido de reptiles introducidos de manera accidental.
Los patrones de coloración y marcas en los invasores vinculan su origen con las islas del Almirantazgo, a 1.500 kilómetros de distancia. Esta zona albergó abundante equipamiento aliado que luego recaló en suelo guameño a través de embarcaciones de reciclaje logístico. Diversos investigadores sostienen que algunos ejemplares viajaron ocultos entre los suministros, hipótesis respaldada por cotejos biológicos y manifiestos de transporte naval.
Debido a sus hábitos nocturnos y capacidad de camuflaje, la plaga proliferó sin control, impulsada por la abundancia local de aves, lagartos y roedores. Hacia 1969, el animal ya ocupaba la totalidad del mapa insular. Respecto a ese silencioso despliegue, la revisión publicada por los biólogos Gordon Rodda y Julie Savidge señala que el reptil avanzó durante dos décadas "con poco reconocimiento público o profesional" de su alcance e impacto (USGS).
¿Por qué desaparecieron casi todas las aves de Guam tras la llegada de la serpiente invasora?
Entre las décadas de 1960 y 1980, el avance de la serpiente arbórea marrón por la isla de Guam extinguió a la avifauna nativa. La vulnerabilidad de estas especies —que dormían y anidaban en ramas accesibles sin haber evolucionado junto al reptil— facilitó el consumo masivo de ejemplares adultos, crías y huevos. Además, la dieta versátil del invasor, compuesta por reptiles, mamíferos e insectos, garantizó su proliferación constante aun después de agotar su alimento principal.
En 1987, la investigadora Julie Savidge demostró en la revista Ecology la responsabilidad directa del depredador, descartando problemas ambientales, agroquímicos o enfermedades. Reportes del Servicio Geológico de Estados Unidos confirmaron la eliminación total de 10 de las 12 aves forestales autóctonas, como el papamoscas local y el anteojitos embridado, además del exterminio en libertad del sihek o martín pescador hacia 1988.
Esta pérdida desequilibró el ecosistema boscoso, ya que aproximadamente el 70% de los árboles requiere de esos animales para dispersar sus semillas, función que colapsó según la publicación Nature Communications. Para frenar el impacto ambiental, diversos organismos iniciaron criaderos en cautiverio e instalaron especímenes en zonas protegidas. Megan Laut, responsable del programa de recuperación del Servicio de Pesca y Vida Silvestre de Estados Unidos, señaló: “Estamos aumentando la población mundial de sihek mientras aprendemos sobre su comportamiento en libertad por primera vez en más de 30 años”.