World News in Spanish

El Comité Federal dejará a Sánchez que explore el posible pacto con Podemos y Ciudadanos y avalará su ‘no rotundo’ al PP

El ‘no rotundo’ a un nuevo Gobierno de la derecha, en el que se ha instalado Pedro Sánchez y al que no renuncia pese a las presiones del PP y del propio Rajoy -"¿Qué parte del ‘no’ no ha entendido Rajoy? Desbloquee la situación: o se presenta o deje que intentemos un gobierno progresista y reformista", ha escrito en Twitter- es compartido por muchos de los dirigentes territoriales que, en general, han rechazado la tesis expuesta por Felipe González en su entrevista de ‘El País’ de que el PP y el PSOE no deberían impedir el Gobierno del otro. "El PP no puede contar ni por activa, ni por pasiva, ni por perifrástica con ningún apoyo del PSOE", dijo el jueves el presidente valenciano, Ximo Puig, poco antes de reunirse en Madrid con el líder socialista para preparar la cita de este sábado. Ese mismo día, la todopoderosa presidenta andaluza, Susana Díaz, declaró en Sevilla: “Soy respetuosa y no soy quién para valorar las opiniones personales de nadie. Yo tengo la mía y no la he cambiado”. Esa opinión es un doble no a Podemos y al PP y Díaz dejó claro que no se va a mover “ni un milímetro”.

Las reflexiones de Puig y de Díaz son un trasunto de la resolución aprobada en diciembre, en la que no solo se vetaba la negociación con Podemos a menos que la formación de Pablo Iglesias renuncie a defender el referéndum para Cataluña. También se dice textualmente que “el PSOE votará en contra de la investidura de Rajoy y de un nuevo Gobierno del PP. Porque ese es el mandato de nuestros votantes y de la mayoría de los españoles. Votar en contra del PP y de Rajoy es votar a favor del cambio que expresaron la mayoría de españoles, el pasado 20 de diciembre”.

A reforzar el convencimiento de que el PSOE debe seguir en esa línea y no ceder a los requerimientos del presidente en funciones, que un día sí y otro también lanza mensajes a Sánchez para que se avenga a negociar con él, han contribuido González y otras viejas glorias del Partido Socialista que el jueves se reunieron en una comida con el propósito de alumbrar una declaración que recogiera su oposición a una alianza con Podemos -un “suicidio” en palabras de muchos de ellos- e impulsara una coalición de partidos constitucionalistas, entre ellos el PP. El órdago ha movido a los barones a pronunciarse en contra de ese pacto con los populares que consideran innegociable.

La más discreta de todos los que esta semana han pasado por Ferraz para preparar con Sánchez el Comité Federal ha sido Díaz que, al abandonar este viernes la sede del partido, ha hecho una brevísima declaración: "Lo que tengo que hacer es mañana, en el Comité Federal, ayudar y colaborar a que el PSOE, como siempre, se muestre ante la sociedad como un instrumento útil”. Más expresivo ha sido el primer secretario del PSC, Miquel Iceta, que ha estado por la mañana con el secretario general y que, según ha revelado, le ha propuesto que intente formar un gobierno con "la base más amplia posible" tras dialogar con Podemos, con Ciudadanos y con otros partidos. Sobre cómo ha encontrado al líder socialista, ha comentado en tono de broma: "Le veo mirando en todas las direcciones, incluso mirando a su espalda”.

Pese a que el ofrecimiento de un Gobierno de coalición -con reparto de Ministerios incluido- por parte de Podemos soliviantó a muchos socialistas, nadie duda de que Pedro Sánchez debe intentar un acuerdo de investidura si Rajoy no consigue los apoyos necesarios. Y a estas alturas no parece que la situación del líder del PP haya mejorado desde que declinó la propuesta del Rey para presentar su candidatura. La mayoría de los dirigentes territoriales ve con recelo la alianza con la formación de Pablo Iglesias -solo la balear Francina Armengol que gobierna con su apoyo ha asegurado que “no hay que tenerles miedo”- pero tampoco cierran la puerta siempre que se intente incluir a Ciudadanos. Esa es la fórmula que defienden, por ejemplo, el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, y el presidente de Aragón, Javier Lambán. El problema es que Albert Rivera es reacio a sumarse a un pacto en el que esté Iglesias.

Expectación también en Podemos y 'no' a su pacto con el PSOE de ERC y DL

Podemos, mientras tanto, aguarda con tanto interés como los socialistas este nuevo Comité Federal. Y es que una coalición con el PSOE sería una garantía de estabilidad para un partido en el que también conviven distintas sensibilidades, como se ha podido ver en el debate con las confluencias a propósito de su reclamación de cuatro grupos parlamentarios, uno para cada una de ellas, que no prosperó, y la decisión de Compromís de desgajarse del grupo único en el que se ha tenido que agrupar el resto. Es más, la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, acaba de lanzar un órdago a Iglesias con su plan de constituir un gran partido de izquierdas, que vaya más allá de la plataforma En Comú con la que ganó el Ayuntamiento, y que le permita preparar el asalto a la Generalitat. En cualquier caso, el líder socialista no va a aceptar las condiciones que le impuso Iglesias sobre el reparto de sillas en el Consejo de Ministros.

Otro problema que se le plantea al PSOE es el de los partidos abiertamente independentistas como ERC y Democràcia i Llibertat. Algunos dirigentes socialistas siguen molestos con la decisión de la dirección de cederles senadores para que tengan grupo propio en la Cámara Alta, y quieren que se garantice que el partido no contará con ellos "ni por activa ni por pasiva".

El secretario de Organización del PSOE, César Luena, ha asegurado este viernes que Sánchez incluirá a ERC y DL en la ronda de conversaciones si el Rey le pide formar gobierno, pero sin intención de "buscar ni pedir" su apoyo. "Hablar no significa ni pedir, ni buscar el apoyo. Ni lo buscamos, ni lo queremos con los independentistas, que quede claro", ha dicho Luena en declaraciones a RNE. En el caso del PNV, cuyos votos pueden ser decisivos para la investidura, el 'número dos' del PSOE ha opinado que no se trata de un partido independentista. “El PNV no sé ahora mismo cómo se define, pero es un partido que desde hace años, después de la aventura fallida 'ibarretxiana', apostó por el autonomismo y por el autogobierno en el País Vasco", ha explicado.

Si Sánchez, pese a todo, saliera elegido con los votos de las dos fuerzas políticas catalanas, se abriría un tiempo de gran inestabilidad, en el que la negociación de apoyos puntuales a las iniciativas legislativas del Gobierno se reduciría a un cambalache en el que las reivindicaciones de los secesionistas, inasumibles para un partido constitucionalista como es el PSOE, les abocaría permanentemente a la ruptura. De todas formas, ERC ha informado de que votará 'no' en una hipotética sesión de investidura del líder socialista, lo que suma nueve votos más al frente del 'no' en el que ya están PP, sus aliados regionalistas y Ciudadanos. También el portavoz de DL, Francesc Homs, ha comunicado al Rey esta tarde, en el marco de la ronda de consultas que celebra Felipe VI, que votará ‘no’ a un Gobierno del PSOE y Podemos. Ocho votos negativos más. En total, 180 diputados. A favor, de momento, solo se han pronunciado PSOE (90), Podemos (65), Compromís (4) e IU (2): 161 diputados.

Al margen de los pactos, el Comité Federal aprobará la fecha del congreso ordinario, que se convocará, previsiblemente, en abril o mayo, aunque condicionado a que pueda haber nuevas elecciones. En diciembre, después de que los 'barones' llegaran a un acuerdo sobre la resolución en una cena previa, el conflicto saltó a cuenta de la fecha del Congreso. De hecho, se llegó a hablar de la posibilidad de que algunos territorios presentaran firmas para forzar un nuevo Comité Federal que la decidiera. Ahora nadie le da importancia. Eso sí, hay coincidencia en que se debe aplazar para solucionar primero la gobernabilidad.

La entrada El Comité Federal dejará a Sánchez que explore el posible pacto con Podemos y Ciudadanos y avalará su ‘no rotundo’ al PP aparece primero en Republica.com.

Читайте на сайте