Macao fue
Tener poco apego a los objetos, no contando al fetichismo entre un vergonzante y extenso catálogo de vicios, mandó a la hoguera el pasaporte caducado que lucía una visa de entrada en portugués y mandarín. Desembarcar en el «Porto Interior» de Macao es sumergirse en un universo del azar que convierte el Strip de Las Vegas en una versión edulcorada de los bingos que se echan los ancianos en el hospicio. Corren los dólares por millares de millones. La palabra más adecuada para definir el despliegue... Читать дальше...