El Barcelona ya no se deshace
El Barça iba como a demostrar algo a Sevilla, un punto de inflexión, un golpe de autoridad que hiciera pensar que tiene algún sentido el trabajo que intenta hacer Xavi. Llovía con ganas en el Sánchez Pizjuán, que pese a ello registró una magnífica entrada. Persistente la inclemencia, inhóspita, Lopetegui gritaba a sus jugadores desde la banda protegido por un ridículo impermeable que además daba la sensación de que no le servía de nada. Xavi apostó por un 4-3-3 más clásico, sin Alba como bisagra porque las llegadas de Ocampos daban miedo. Читать дальше...