Tchoua bien pudo haberse puesto en plan Diva del vestuario cuando todos le discutían y Ancelotti le obligaba a jugar en una posición que no era la suya o ejerciendo funciones a la que no acostumbra. Sin embargo, su madridismo incodicional, su sed de éxitos en la institución, así como su adicción al fútbol y filosofía del trabajo duro le han llevado, en las situaciones más adversas, a ser más generoso consigo mismo, a dar más esfuerzo, más calidad, doblegar más el lomo sin pedir nada a nadie, sin creerse superior aún sabiéndose como tal. Читать дальше...