En el alba de nuestra identidad, José Martí trazó una línea que, más de un siglo después, no solo no se ha borrado, sino que se ha hecho más profunda y elocuente: «Los hombres se dividen en dos bandos: los que aman y fundan, los que odian y deshacen». Esta sentencia, aparentemente simple, es una brújula moral para navegar en el tumultuoso presente. No habla de izquierdas o derechas, sino de esencias: la pulsión creativa frente a la destructiva, el afán de levantar pueblos frente a la obsesión por desarmarlos. Читать дальше...