El casco para dormir mejor con el que Ilia Topuria ha preparado su combate contra Gaethje en la UFC
Ilia Topuria tiene esta madrugada del domingo al lunes un reto en su combate contra Gaethje en la Casa Blanca con Donald Trump de testigo. El luchador español quiere conseguir su victoria número 18 y se ha preparado a conciencia para ello. Su secreto es la neuroestimulación.
Un combate distinto
En el jardín sur de la Casa Blanca se ha levantado una estructura sin precedentes, con 28 metros de altura que superan la propia residencia presidencial. Ahí peleará Topuria esta noche, y el escenario no puede ser más grande para un peleador que lleva años construyendo su carrera sobre una idea fija: que cada variable cuenta y que ningún detalle se deja sin trabajar. La preparación física y mental del hispanogeorgiano para esta defensa del título de peso ligero de la UFC ha sido tan meticulosa como siempre, aunque con un ingrediente que ahora llega al gran público.
Desde 2022, Topuria incorporó la tecnología Vielight a sus campamentos de entrenamiento, un dispositivo de fotobiomodulación que aplica luz roja e infrarroja de forma no invasiva sobre el cerebro. El método combina un casco con dos pequeños apéndices nasales y funciona en sesiones de 15 minutos, una antes de entrenar y otra por la noche, sumando media hora diaria que el campeón considera tan valiosa como cualquier ronda de sparring. Durante años fue un secreto bien guardado dentro de su equipo, y su uso no trascendió al exterior hasta la preparación del combate contra Justin Gaethje.
La neuroestimulación
El propio Topuria ha explicado cómo funciona y qué le aporta. "Es neuroestimulación con la luz infrarroja. Sirve para mejorar el enfoque, la recuperación mental, mejorar el sueño. En lo que más lo noto es en el enfoque. Antes de entrenar es como ni 100 cafés igualan a los efectos de esto. Siempre me ha funcionado muy bien", afirmó en el Marca.
La fotobiomodulación lleva años en el radar de la investigación científica por sus posibles efectos sobre la salud cerebral y las funciones cognitivas, y Topuria ha convertido esa tecnología en una herramienta de uso sistemático dentro de su rutina. El dispositivo tiene dos configuraciones distintas según el momento del día, una orientada a la activación previa al entrenamiento y otra pensada para la relajación nocturna. "Se ve muy raro, pero es buenísimo. Son 15 minutitos. Este modelo tiene dos cascos diferentes: uno para antes de entrenar y otro que es para la noche", reconoció el campeón.
La concentración y la calidad del descanso son dos pilares sobre los que Topuria ha construido su rendimiento, y la neuroestimulación le aporta mejoras en ambos frentes. Para él, el sueño y la recuperación mental tienen tanto peso en la preparación como las sesiones de golpeo o el trabajo en el tatami, y esa convicción le ha llevado a explorar métodos que otros peleadores ni se plantean. En campamentos anteriores ya recurrió a la cámara hiperbárica y a otro equipamiento tecnológico avanzado, de modo que la Vielight es la última incorporación a un arsenal de herramientas que crece con cada pelea.
Una preparación exhaustiva
"Mi responsabilidad es no dejar ninguna variable sin explorar. El entrenamiento, la recuperación, la nutrición, el sueño, la mentalidad, todo importa", declaró Topuria. Esa filosofía integral explica también por qué el corte de peso hacia el ligero ha resultado más llevadero que sus etapas en el peso pluma, con un cuerpo que trabaja más cerca de su peso natural y una mente que opera sin los desgastes extremos de las bajadas más agresivas.
Diecisiete victorias avalan el camino recorrido hasta esta noche en Washington. El reto número 18 espera bajo la mirada de Trump y ante una jaula instalada en uno de los jardines más fotografiados del mundo, un escenario que encaja bien con la dimensión que ha alcanzado Topuria en los últimos años. La innovación, la disciplina y la capacidad de seguir aprendiendo han sido las constantes de su carrera, y esta noche tendrá la oportunidad de sumar otro capítulo a una historia que empezó mucho antes de que alguien supiera lo que era la fotobiomodulación.