El patio se va convirtiendo en un lodazal irrecuperable. Por eso vamos a darnos una ración de vida agradable ya que estamos en domingo después de un puente: muchos ciudadanos con buen ánimo, sólo había que mirar Sevilla, 30 grados, la ciudad deslumbrante llena de gente a todas horas, los clientes de restaurante de toda la vida pidiendo una mesa, un rinconcito en una barra por caridad. Una amiga de Barcelona que frecuenta nuestras tierras confesaba que aquí, nada mas salir del hotel, se encuentra con la vida... Читать дальше...