El inicio de este artículo debe ser la náusea ante la atrocidad que se pretende consumar con la exhumación del cadáver de Franco. Si nos atenemos simplemente al Diccionario de la Real Academia Española, hemos de concluir que se trata de un acto, con ánimo de ultraje respecto a la memoria del difunto, irrespetuoso respecto de su cadáver, y, por consiguiente, de una profanación. Las tres religiones del libro, no solo el cristianismo, prohíben la profanación de los cadáveres y ordenan honrar las sepulturas. Читать дальше...