Mirra Andreeva terminó su partido con el juez de silla cantando sus puntos a pleno pulmón, como Coco Gauff. Pero Grigor Dimitrov no fue tan rápido y tuvo que esperar una jornada entera de incertidumbre, sorpresas y dudas para que reapareciera la luz y para retomar su partido, este martes, con 6-4 y 5-4 a su favor. «La única parte difícil fue la mental, porque el parón me obligó a estar concentrado más tiempo, tres, cuatro horas porque no se sabía nada. E incluso después toda la noche. Y es verdad que nos costó tres horas volver al hotel... Читать дальше...